El viernes estará presente en Gualeguaychú el programa turístico de canal 7 “Vivo en Argentina”. Dos trabajadores del carnaval bailarán en un programa de Ideas del Sur. Litto Nebbia, tocará gratis el domingo 29 en la Costanera.
Gualeguaychú prepara para este año una intensa movida mediática para que todo el país conozca un poco más acerca de la ciudad del sur entrerriano, y por ello se ha convocado a los medios capitalinos a que publiciten los atractivos.
Por este motivo, el viernes estará presente en la zona portuaria un móvil del programa “Vivo en Argentina”, que se emite por canal 7 de lunes a viernes de 14 a 16. “Este es un programa turístico que recorre toda la Argentina, es algo muy interesante que esté en Gualeguaychú”, señaló con expectativa el presidente del Consejo Mixto de Turismo, Fabián Godoy.
El funcionario explicó que desde la producción del programa se habían contactado semanas atrás, e incluso, un productor llegó a Gualeguaychú con el fin de recorrer lugares para transmitir y se eligió el Paseo del Puerto por la vista que ofrece.
“Se trabajará sobre tres productos, la cocina típica que estará a su cargo Víctor Stelle (del restaurante Di Tulia) aunque no se sabe todavía cuál será el menú”, indicó Godoy y agregó que los restantes productos a resaltar son “el carnaval y una actividad náutica que estará a cargo de los chicos de Pura Vida, que pasearán al movilero por el río Gualeguaychú”.
Este es el show
“Estamos trabajando en una campaña de prensa intensa para Gualeguaychú y la llegada de canal 7 está inserta dentro de una planificación que tenemos”, manifestó el responsable del turismo en la ciudad.
Pero además de la visita de canal 7, Godoy confirmó las conversaciones existentes con la productora de Marcelo Tinelli. El productor de Ideas del Sur, Jorge “negrito” Luengo estuvo días atrás en Gualeguaychú informando sobre la temática del programa.
Dentro del programa que se emite los sábados por canal 13, habrá un nuevo segmento parecido a lo que se realizó años atrás con “Baila Argentina”, donde una ciudad de cada provincia preparaba una coreografía.
En esa oportunidad se eligió la ciudad de Colón como representante entrerriana y ahora será Gualeguaychú la favorecida, pero la temática es diferente. Para este año se eligió que una pareja de profesionales de algo típico de la provincia, baile representando a una institución.
El carnaval es algo por lo que es conocido Gualeguaychú en toda la Argentina y por ello una pareja de trabajadores (modistas, soldadores, carroceros, costureras) serán quienes participarán en el programa y representarán a la provincia.
Una coach de baile llegará a Gualeguaychú y elegirá a los participantes para posteriormente trabajar con ellos en el espacio cedido por Isys, de Silvana Ferrari. Luego se realizará una filmación sobre los atractivos de Gualeguaychú que se proyectarán cuando la pareja debute en el programa de Denise Dumas y José María Listorti.
Litto Nebbia para Todos
El reconocido cantautor, y uno de los pioneros del rock nacional, Litto Nebbia, estará presente en Gualeguaychú el próximo 29 de abril, tocando gratis para toda la ciudad. Como ese día también se realiza la Marcha al Puente Internacional, se decidió que el evento se realice a las 19 en el Paseo del Puerto.
Para este evento, también estarán presentes músicos que acompañaron a Luis Alberto Spinetta en su carrera y el grupo Magma, otra de las bandas históricas del rock nacional. “Será una presencia estelar en Gualeguaychú, todo esto organizado por el Ministerio de Cultura y Comunicación de la provincia de Entre Ríos, y con el acompañamiento de la Municipalidad”, aclaró Godoy.
Con respecto a esta visita, el presidente del Consejo Mixto explicó que “se están eligiendo distintos lugares de la provincia para estos espectáculos, con los artistas León Gieco, que tocó en Paraná días atrás en forma gratuita, y Litto Nebbia en Gualeguaychú”.
También informó que existen conversaciones para los próximos meses, donde podría llegar a Gualeguaychú el folclorista Raúl Barboza y el famoso bailarín Iñaki Urlezaga, todos traídos por el gobierno entrerriano.
Fuente: Diario el Día de Gualeguaychu
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jueves, 19 de abril de 2012
Llega el programa Vivo en Argentina y el carnaval se prepara para bailar con Tinelli
martes, 17 de abril de 2012
ENCUENTRO ENTRE COMISION DE CARNAVAL Y LA COMUNIDAD DE GCHÚ
Se realizó esta noche en el Centro de Defensa Comercial, la reunión convocada por la Comisión de Carnaval, con diferentes Instituciones de nuestra ciudad, Gremios y Medios de Comunicación Hubo un buen marco de público, y se le agradeció a la Comisión la invitación.
Primero se explicó el motivo de la convocatoria, que es el trabajar juntos, tanto desde el séctor público como privado para mejorar no solo la temporada alta sino también los meses fuera de estación Algunos de los temas que se plantearon fueron la falta de infraestructura en el corsódromo, el precio de la entrada, los precios de hoteles y restaurantes, la falta de otras actividades no relacionadas con el carnaval dentro y fuera de la temporada.
Vale destacar de este primer encuentro entre la Comunidad y la Comisión de Carnaval, las ideas aportadas por los concurrentes y la buena predisposición de ambas partes. Por eso se decidió seguir trabajando juntos, formando subcomisiones para poder hacer más facil la puesta en práctica de las ideas, y llamar a una nueva reunión el próximo 7 de Mayo a las 20,15 horas en el salón del Centro de Defensa Comercial.
Área de Prensa - Carnaval del País
viernes, 24 de febrero de 2012
Entrevista a Numa Frutos
Numa Leopoldo Frutos Chiama nació el 15 de noviembre de 1939 en Gualeguaychú, a media cuadra del Club Independiente. Hijo de Bernardo y Margarita Chiama, tiene cuatro hermanos (Carlos Héctor, Blanca Estela, Bernardo Cito y Jorge Ricardo).
La primaria la cursó hasta cuarto grado en la Escuela N° 1 “Rawson” y luego la terminará en el turno noche, dado que el mundo laboral lo asumió a su más temprana edad.
“Cuando iba a cuarto grado ingresé a la sastrería Casanova como aprendiz, sin cobrar un sueldo”, recuerda Numa Frutos aunque siempre insistirá que su primer antecedente laboral le viene de la cuna, aprendiendo a coser en la vieja máquina Singer de su madre.
“La sastrería Casanova estaba en 25 de Mayo, una cuadra antes de llegar al Hospital Centenario y su propietario era don Moisés Tito Casanova”.
La costura con la Singer y el Carnaval lo marcarán a lo largo de toda su vida y su talento y capacidad para innovar lo resaltan como artista.
En Europa conocerá el Lido de París y de ese emblemático teatro-cabaret de la Ciudad Luz, se traerá el brillo de las lentejuelas, los espejos y las plumas y el Carnaval de Gualeguaychú comenzará a tener otros bríos. Numa Frutos recibió a EL ARGENTINO en la tarde del miércoles y compartió casi una hora de recuerdos, donde prevalecieron sus inicios primero como vidrierista, luego como modisto, su pasión por el Carnaval y adelanta lo que vendrá.
-¿Dónde terminó la Escuela Primaria?
-La inicié en la Rawson hasta cuarto grado y luego la completé en la Gervasio Méndez. Recuerdo a tres grandes maestros de aquellos años: Miguel Silvestrini, Chichizola y Queirolo, que era el director de la nocturna. Cuatro meses antes de terminar la primaria, ingreso a trabajar en Barato Argentino, la tienda que luego será Azcárate, más tarde Los Vascos y hoy es una zapatería. Trabajé en Barato Argentino y en Azcárate.
-¿Qué hacía en la tienda?
-Era básicamente cadete. Ingresé gracias a la recomendación de don Roberto Grecco, quien era el dueño de la Difusora Grecco. Eran los años en que no existía la radio y esa Difusora nos mantenía, junto con los diarios, comunicados. Grecco era muy amigo de don Guzmán, el gerente de la tienda y así me recomendó.
-¿Pero cómo conoció a Roberto Grecco siendo tan chico?
-Antiguamente se acostumbraba que las parejas de novios salieran pero con una especie de “amo de compañía”. Y yo era quien acompañaba a quien luego sería la esposa de Grecco. Él hacía el sonido en los partidos de básquet del Club Neptunia y yo la acompañaba porque los padres no querían que fuera sola. Así don Roberto Grecco me recomienda para ingresar a Barato Argentino y además de cadete me ponen como ayudante del vidrierista. A los tres meses el vidrierista se retira de la firma y me llaman al escritorio y me ofrecen ese trabajo. De la sorpresa no respondo de inmediato y cuando salgo a la calle tengo la suerte de encontrarme en la vereda con Lía Poulie y Gerardo Pugliese, que trabajaban en la Difusora y al enterarse de lo que me ocurría, me dieron ánimo para que acepte. Yo recién cumplía los catorce años y ya era el responsable de armar la vidriera en Barato Argentino. El único antecedente que tenía era ir a las clases de la profesora Mabel Chaca de Pintos.
-Además desde muy pequeño ya manejaba la máquina Singer de su madre…
-Sí. A los ocho años ya cosía. Venía el doctor Carlos Altuna, que era uno de los propietarios del Cometra, venía a casa porque mi madre le hacía las zaleas, que son las sábanas de tela doble que se coloca debajo de los pacientes para moverlos y proteger la ropa de cama. Muchas veces el doctor Altuna llegaba cerca del mediodía y mi madre estaba cocinando, entonces el propio doctor me hacía orillar una docena de saleas y dejaba el resto de lienzo para que a la tarde se las completara mi madre. Cuando yo le llevaba las que había confeccionado mi madre, el doctor Altuna me pagaba aparte la docena de zaleas que le hacía al mediodía para sacarlo del apuro. Así que mi primer sueldo lo cobro a los ochos años de edad y desde esos años no me levanté más de la máquina de coser.
-¿Y de la sastrería Casanova qué recuerda?
-Tengo muchos recuerdos gratos. Estuve trabajando dos años y en ese tiempo aprendí a hacer la manga, a picar la solapa y los cuellos, a levantar los bajos de los pantalones. Moisés “Tito” Casanova tenía una hermana que le decíamos “Muchinga” y era muy capaz pero también muy exigente y de ella aprendí muchísimo.
-Si dejó cuarto grado de la primaria para ir a trabajar, todo indica que proviene de un hogar con muchas necesidades…
-Sí, pero por eso mismo provengo de una familia que hacía un culto del trabajo. Mi padre ingresó a los 22 años al Molino Concepción, la firma de Pablo Rossi, y trabajó toda su vida hasta que jubiló. No obstante, mis padres me mandaban a dibujo y pintura a lo de Chaca de Pintos, cuya cuota también colaboraban las propinas que lográbamos haciendo mandados en el barrio. Mis padres eran muy conscientes que costear un estudio superior iba a ser muy, peor muy difícil y por eso nos inculcaron el aprender un oficio. Mi hermano mayor a los 17 años ya tenía un taller donde trabajaron mis otros hermanos. Gracias a la cultura del trabajo que heredamos de nuestros padres, aprendimos que el trabajo es honestidad, bienestar, dignidad.
-Antes era habitual que los hombres se hicieran un traje… un gusto que ahora se ha perdido por la industrialización…
-Así es. Ingresé en la sastrería Casanovas y cuando me proponen continuar en ese oficio lo pienso varias veces. Recuerdo que a los catorce años le dije a mi madre que los hombres se hacen un traje que les dura muchos años y que ese oficio podía desaparecer o no tener tanta clientela con el correr del tiempo.
Y en mi poca experiencia de estar en la tienda Barato Argentino, había observado que las mujeres se compraban un vestido para cada ocasión, para cada fiesta o acontecimiento social o familiar de importancia.
Y como el dibujo me gustaba mucho, empecé a dibujar los vestidos en cartulinas. Había visto que en las grandes tiendas de Buenos Aires (La Piedad, Harrow, Gatti Chávez) ponían sobre el maniquí la tela prendida con alfileres y al lado el boceto de un diseño.
Y en Barato Argentino armaba el maniquí y al lado ponía el dibujo que había hecho en cartulina… las clientas entraban a la tienda para comprar el vestido. Pero no era un vestido, sino la tela. Entonces le vendían la tela y le regalaban los dibujos que yo hacía y que ponía al lado de cada maniquí. Un sábado llegué a mi casa bastante molesto, porque en esa semana habían regalado tres dibujos, que eran tres diseños de vestidos, y caí en la cuenta que estaba dibujando para que trabajen otros. Entonces me dije: sé coser y me gusta diseñar. Fue así que decidí ir a aprender corte y me enseñó una prima que era recibida en Buenos Aires y me dijo que para la primera clase trajera papel de molde. A la tarde, cuando abrió Ferrando que estaba frente a la tienda, compré los elementos que necesitaba y ese mismo día aprendí toda la moldería: el corpiño, la manga, la transferencia de la manga… en fin… todo. Ese día terminé como a las once de la noche. Mi prima me dice que para la próxima clase traiga más papel; pero le dije que no: que la próxima vez traería directamente tela. Y así fue como corté una camisa, que hasta el día de hoy la tiene guardada mi hermana y desde entonces comencé, a los catorce años, a coser y no paré más.
-A los catorce años se da cuenta que el hombre compra cada vez menos traje, pero la mujer necesita tener cada vez más nuevos vestidos…
-Así es y fue un buen descubrimiento para mi edad, porque maduré y me desarrollé en el oficio de la costura. La mujer siempre se va a sentir desnuda, que no tiene qué ponerse aunque tenga el ropero lleno de ropa. Siempre sostengo que la mujer debe mirarse en el espejo, y debe ver y querer su imagen para saber que se vestirá para ella y para los demás.
-¿Y su primer vestido de importancia?
-Ah… ese fue uno muy especial. Se hacía el baile de los Viajantes a nivel provincial y venían de todos lados, incluso desde Buenos Aires. En esos años no había salones en Gualeguaychú… y donde está el Club Racing eran unas barracas donde se depositaba el cereal. Se vacían esas barracas, los acondicionan y lo transforman en el salón para hacer la fiesta de los Viajantes. Se trataba de una fiesta muy importante porque iba a asistir toda Gualeguaychú. Una compañera mía, Aurora Delcausse, me confiesa que la habían invitado para concursar como Reina en esa fiesta y me pregunta qué podía comprarse. Entonces le sugerí que no comprara nada, que dejara que yo la vistiera. Le dibujé el vestido y le dije que iba a utilizar organza que era un género que no se compraba tanto pero eran bellísimas, de color rosado. Le hago a Aurora un vestido rosa acampanado, con los dos hombros completamente descubiertos, con dos campanas plato para la pollera y le elijo unas sandalias rosas con verdes, con un chal verde esmeralda. Y Aurora sale elegida Reina. Al lunes siguiente Teresita Rossi, hija del odontólogo Rossi, visita a mi madre porque era clienta de ella. Es más, Teresita me compraba todos los domingos a la salida de misa la entrada para ir al matiné del cine. Bueno, Teresita felicita a mi mamá por el vestido de Aurora y ahí se entera que lo había hecho yo y me encargó un vestido. Compró las telas, que la acompañé para que eligiera y me encargó un vestido porque tenía el baile del aniversario del Club Recreo.
-¿Y cómo fue ese segundo vestido?
-Le hice uno muy original. Todavía no se usaba mucho la moda trapecio, un vestido muy ajustado adelante, ceñido por un cinturón de diez centímetros con hebilla cuadrada… un vestido que caía a media adelante a media pierna y atrás bien acampanado hasta el tobillo. Luego me contó que cuando ella estaba subiendo las escaleras del Club Recreo causó mucha sensación y a partir de esos dos sucesos consecutivos no paré nunca más.
-Y a los catorce años no le temblaba el pulso ante tanta responsabilidad: hacer un vestido para ser lucido en una fiesta importante…
-Como amaba y amo lo que hago, la responsabilidad no es una carga sino un deber. Y si bien tenía escuela primaria, siempre tuve la seguridad de preguntar y asesorarme con gente que sabía mucho y así fui aprendiendo este oficio que ya lo amaba, diría, desde la cuna.
-Es oportuno volver a los tiempos de vidrierista, porque se trata de un oficio que se ha perdido…
-Recuerdo que la figura de Papa Noel no estaba en mi época explotada comercialmente en las vidrieras. Entonces me propongo hacer un Papa Noel con un maniquí de hombres, que por otro lado Barato Argentino era la única tienda que tenía maniquí de hombres. Fue un suceso: Gualeguaychú fue a ver la vidriera. Al año siguiente, vuelvo a hacer el Papa Noel y alquilo, tenía quince años, el mateo que conducía Recalde que estaba en Luis N. Palma. En un jeep de la tienda llevamos a Papa Noel hasta el Hospital y lo subimos al mateo de Recalde y recorremos toda la calle 25 de Mayo saludando a la gente hasta llegar al centro. Fue una innovación total. Cuando hacía las presentaciones otoño-invierno o primavera-verano se hacían los sábados a la noche. Durante la semana eran los preparativos, con la vidriera tapada o cerrada para generar el misterio del descubrimiento. Unos días antes anunciábamos en EL ARGENTINO y en la Difusora Grecco que el sábado a las 8 de la noche se iba a descubrir la vidriera. Mire, no le exagero, pero eso era un acontecimiento social. No sólo venían los vecinos ciudad, sino también llegaban especialmente para ese momento desde Urdinarrain y Larroque. Se paraban en la vereda de enfrente de la tienda y yo corría las sábanas de la vidriera como una ceremonia. La presentación de la vidriera era un acontecimiento social.
-¿Cuándo se pierde esta costumbre?
-Es difícil decirlo con precisión. Pero fue a mediados de la década del ´80, cuando se comienzan a hacer esas vidrieras llenas de mercaderías, donde la abundancia no permite apreciar nada. Se mira sin ver. Pero la vidriera no se pierde en Gualeguaychú, sino en toda la Argentina.
-¿Y con el Carnaval como fue su relación?
-Apasionada. Todo surge en 1978. Viajo a Europa con mi señora por dos meses. En Francia voy a ver el Lido de París y tuve la sensación de haber visto todo. Al regreso se me ocurre pensar que sería lindo ver comparsas con muchas plumas y lentejuelas. Lo hablamos con Olga Silio, que tenía su negocio de moda frente al Edificio Guini y se suma el bioquímico Julián Majul, que en esos años era el presidente del Club Sirio Libanés… Así nace Kamarr y la dirigí durante once años maravillosos y plenos de libertad. Jamás firmé un contrato con el club y siempre fue muy bien tratado. Recuerdo esos años con mucho cariño. Pero me cansé, porque cuando todo el mundo está de vacaciones, yo estaba laburando como un burro. En 1997 ayuda a la comparsa Papelitos, porque se estaba por inaugurar el Corsódromo. La idea era colaborar dos horas por día durante una o dos semanas, y terminé trabajando 16 horas por días durante dos meses… y todo por amor al Carnaval. Luego de otro viaje por Europa, me proponen armar una comparsa, pese a mis negativas. Era la temporada 1998-1999 y me apuraron bien. El tema me surgió ayudando a mi nieto a resolver un rompecabezas que era la figura del Arca de Noé y así me inspiré para armar “Tierras de oportunidades”. Ese año salimos para ganar, pero en la segunda noche se quemó todo. Fue una fatalidad. No tuvimos tiempo de hacer el duelo, porque debíamos salir pese a todo… y Kamarr nos prestó carrozas de otras ediciones que la readaptamos. Y ahí dije: nunca más Carnaval.
-¿Y lo cumplió?
-No. Al año siguiente vienen de 25 de Mayo y me proponen dar un curso sobre el Carnaval… y la propuesta me tentó. Le enseño durante una semana y cuando termino el curso, los vecinos de 25 de Mayo no podían creer que habían armado un traje completo y listo para el Carnaval. Le dibujo una carpeta con un motivo que se la regalo para que armaran su propia comparsa. En el año viajo tres veces para ir supervisando los trabajos y ese año cambió la historia del Carnaval en 25 de Mayo. Y sin pensar o sin proponérmelo, me quedé diez años en ese Carnaval.
-También ha incursionado en la moda histórica…
-Sí. Todo comenzó con la jura de la Constitución Nacional en 1994 en el Palacio San José de Concepción del Uruguay. Allí organicé un desfile de moda rescatando los vestidos que se usaban en la época del general Justo José de Urquiza. Luego esa inspiración fue llevada a un encuentro de arpas en el Museo Dellio Panizza de Concepción del Uruguay, donde los arpistas tocaron ataviados de época, interpretando partituras de la época de Urquiza que se habían encontrado en el Palacio San José. Esa misma puesta la llevamos a un encuentro de Arpas a México y también lograron un gran suceso, porque era impactante.
-¿Y ahora prepara para el 8 de agosto un desfile de moda de 1810-1910-2010?
-Sí. Será en el Instituto Magnasco. Se trata de una colección de época. Comenzarán con los vestidos de 1810, donde prevalece el miriñaque y el jaquet. Luego se pasa a 1910, donde el vestido es simple, sin armazones, el traje de noche es de cola, no tan anchos sino más bien rectos y muchos sombreros y el esmoquin. Y finalizamos con el 2010, bien moderno y actual. La mujer siempre ha sido sensual para vestir, independientemente de la época y los atavíos. La moda siempre ha distinguido la figura femenina. No es casual que en 1910 se deje de usar el corsé, porque la mujer comienza a tener más libertad sobre su propio cuerpo e incluso cambia la forma de caminar; dado que el miriñaque implica un paso muy lento, un desplazamiento más calculado. Y en la actualidad la mujer, en términos generales, ha perdido la distinción en el andar… y caminan sin levantar la cabeza, sin elevar la mirada. Pero estoy seguro que siempre los pueblos vuelven a la elegancia, no al lujo sino a la belleza.
Por Nahuel Maciel (26/06/2010)
FUENTE: DIARIO EL ARGENTINO DE GUALEGUAYCHU
La primaria la cursó hasta cuarto grado en la Escuela N° 1 “Rawson” y luego la terminará en el turno noche, dado que el mundo laboral lo asumió a su más temprana edad.
“Cuando iba a cuarto grado ingresé a la sastrería Casanova como aprendiz, sin cobrar un sueldo”, recuerda Numa Frutos aunque siempre insistirá que su primer antecedente laboral le viene de la cuna, aprendiendo a coser en la vieja máquina Singer de su madre.
“La sastrería Casanova estaba en 25 de Mayo, una cuadra antes de llegar al Hospital Centenario y su propietario era don Moisés Tito Casanova”.
La costura con la Singer y el Carnaval lo marcarán a lo largo de toda su vida y su talento y capacidad para innovar lo resaltan como artista.
En Europa conocerá el Lido de París y de ese emblemático teatro-cabaret de la Ciudad Luz, se traerá el brillo de las lentejuelas, los espejos y las plumas y el Carnaval de Gualeguaychú comenzará a tener otros bríos. Numa Frutos recibió a EL ARGENTINO en la tarde del miércoles y compartió casi una hora de recuerdos, donde prevalecieron sus inicios primero como vidrierista, luego como modisto, su pasión por el Carnaval y adelanta lo que vendrá.
-¿Dónde terminó la Escuela Primaria?
-La inicié en la Rawson hasta cuarto grado y luego la completé en la Gervasio Méndez. Recuerdo a tres grandes maestros de aquellos años: Miguel Silvestrini, Chichizola y Queirolo, que era el director de la nocturna. Cuatro meses antes de terminar la primaria, ingreso a trabajar en Barato Argentino, la tienda que luego será Azcárate, más tarde Los Vascos y hoy es una zapatería. Trabajé en Barato Argentino y en Azcárate.
-¿Qué hacía en la tienda?
-Era básicamente cadete. Ingresé gracias a la recomendación de don Roberto Grecco, quien era el dueño de la Difusora Grecco. Eran los años en que no existía la radio y esa Difusora nos mantenía, junto con los diarios, comunicados. Grecco era muy amigo de don Guzmán, el gerente de la tienda y así me recomendó.
-¿Pero cómo conoció a Roberto Grecco siendo tan chico?
-Antiguamente se acostumbraba que las parejas de novios salieran pero con una especie de “amo de compañía”. Y yo era quien acompañaba a quien luego sería la esposa de Grecco. Él hacía el sonido en los partidos de básquet del Club Neptunia y yo la acompañaba porque los padres no querían que fuera sola. Así don Roberto Grecco me recomienda para ingresar a Barato Argentino y además de cadete me ponen como ayudante del vidrierista. A los tres meses el vidrierista se retira de la firma y me llaman al escritorio y me ofrecen ese trabajo. De la sorpresa no respondo de inmediato y cuando salgo a la calle tengo la suerte de encontrarme en la vereda con Lía Poulie y Gerardo Pugliese, que trabajaban en la Difusora y al enterarse de lo que me ocurría, me dieron ánimo para que acepte. Yo recién cumplía los catorce años y ya era el responsable de armar la vidriera en Barato Argentino. El único antecedente que tenía era ir a las clases de la profesora Mabel Chaca de Pintos.
-Además desde muy pequeño ya manejaba la máquina Singer de su madre…
-Sí. A los ocho años ya cosía. Venía el doctor Carlos Altuna, que era uno de los propietarios del Cometra, venía a casa porque mi madre le hacía las zaleas, que son las sábanas de tela doble que se coloca debajo de los pacientes para moverlos y proteger la ropa de cama. Muchas veces el doctor Altuna llegaba cerca del mediodía y mi madre estaba cocinando, entonces el propio doctor me hacía orillar una docena de saleas y dejaba el resto de lienzo para que a la tarde se las completara mi madre. Cuando yo le llevaba las que había confeccionado mi madre, el doctor Altuna me pagaba aparte la docena de zaleas que le hacía al mediodía para sacarlo del apuro. Así que mi primer sueldo lo cobro a los ochos años de edad y desde esos años no me levanté más de la máquina de coser.
-¿Y de la sastrería Casanova qué recuerda?
-Tengo muchos recuerdos gratos. Estuve trabajando dos años y en ese tiempo aprendí a hacer la manga, a picar la solapa y los cuellos, a levantar los bajos de los pantalones. Moisés “Tito” Casanova tenía una hermana que le decíamos “Muchinga” y era muy capaz pero también muy exigente y de ella aprendí muchísimo.
-Si dejó cuarto grado de la primaria para ir a trabajar, todo indica que proviene de un hogar con muchas necesidades…
-Sí, pero por eso mismo provengo de una familia que hacía un culto del trabajo. Mi padre ingresó a los 22 años al Molino Concepción, la firma de Pablo Rossi, y trabajó toda su vida hasta que jubiló. No obstante, mis padres me mandaban a dibujo y pintura a lo de Chaca de Pintos, cuya cuota también colaboraban las propinas que lográbamos haciendo mandados en el barrio. Mis padres eran muy conscientes que costear un estudio superior iba a ser muy, peor muy difícil y por eso nos inculcaron el aprender un oficio. Mi hermano mayor a los 17 años ya tenía un taller donde trabajaron mis otros hermanos. Gracias a la cultura del trabajo que heredamos de nuestros padres, aprendimos que el trabajo es honestidad, bienestar, dignidad.
-Antes era habitual que los hombres se hicieran un traje… un gusto que ahora se ha perdido por la industrialización…
-Así es. Ingresé en la sastrería Casanovas y cuando me proponen continuar en ese oficio lo pienso varias veces. Recuerdo que a los catorce años le dije a mi madre que los hombres se hacen un traje que les dura muchos años y que ese oficio podía desaparecer o no tener tanta clientela con el correr del tiempo.
Y en mi poca experiencia de estar en la tienda Barato Argentino, había observado que las mujeres se compraban un vestido para cada ocasión, para cada fiesta o acontecimiento social o familiar de importancia.
Y como el dibujo me gustaba mucho, empecé a dibujar los vestidos en cartulinas. Había visto que en las grandes tiendas de Buenos Aires (La Piedad, Harrow, Gatti Chávez) ponían sobre el maniquí la tela prendida con alfileres y al lado el boceto de un diseño.
Y en Barato Argentino armaba el maniquí y al lado ponía el dibujo que había hecho en cartulina… las clientas entraban a la tienda para comprar el vestido. Pero no era un vestido, sino la tela. Entonces le vendían la tela y le regalaban los dibujos que yo hacía y que ponía al lado de cada maniquí. Un sábado llegué a mi casa bastante molesto, porque en esa semana habían regalado tres dibujos, que eran tres diseños de vestidos, y caí en la cuenta que estaba dibujando para que trabajen otros. Entonces me dije: sé coser y me gusta diseñar. Fue así que decidí ir a aprender corte y me enseñó una prima que era recibida en Buenos Aires y me dijo que para la primera clase trajera papel de molde. A la tarde, cuando abrió Ferrando que estaba frente a la tienda, compré los elementos que necesitaba y ese mismo día aprendí toda la moldería: el corpiño, la manga, la transferencia de la manga… en fin… todo. Ese día terminé como a las once de la noche. Mi prima me dice que para la próxima clase traiga más papel; pero le dije que no: que la próxima vez traería directamente tela. Y así fue como corté una camisa, que hasta el día de hoy la tiene guardada mi hermana y desde entonces comencé, a los catorce años, a coser y no paré más.
-A los catorce años se da cuenta que el hombre compra cada vez menos traje, pero la mujer necesita tener cada vez más nuevos vestidos…
-Así es y fue un buen descubrimiento para mi edad, porque maduré y me desarrollé en el oficio de la costura. La mujer siempre se va a sentir desnuda, que no tiene qué ponerse aunque tenga el ropero lleno de ropa. Siempre sostengo que la mujer debe mirarse en el espejo, y debe ver y querer su imagen para saber que se vestirá para ella y para los demás.
-¿Y su primer vestido de importancia?
-Ah… ese fue uno muy especial. Se hacía el baile de los Viajantes a nivel provincial y venían de todos lados, incluso desde Buenos Aires. En esos años no había salones en Gualeguaychú… y donde está el Club Racing eran unas barracas donde se depositaba el cereal. Se vacían esas barracas, los acondicionan y lo transforman en el salón para hacer la fiesta de los Viajantes. Se trataba de una fiesta muy importante porque iba a asistir toda Gualeguaychú. Una compañera mía, Aurora Delcausse, me confiesa que la habían invitado para concursar como Reina en esa fiesta y me pregunta qué podía comprarse. Entonces le sugerí que no comprara nada, que dejara que yo la vistiera. Le dibujé el vestido y le dije que iba a utilizar organza que era un género que no se compraba tanto pero eran bellísimas, de color rosado. Le hago a Aurora un vestido rosa acampanado, con los dos hombros completamente descubiertos, con dos campanas plato para la pollera y le elijo unas sandalias rosas con verdes, con un chal verde esmeralda. Y Aurora sale elegida Reina. Al lunes siguiente Teresita Rossi, hija del odontólogo Rossi, visita a mi madre porque era clienta de ella. Es más, Teresita me compraba todos los domingos a la salida de misa la entrada para ir al matiné del cine. Bueno, Teresita felicita a mi mamá por el vestido de Aurora y ahí se entera que lo había hecho yo y me encargó un vestido. Compró las telas, que la acompañé para que eligiera y me encargó un vestido porque tenía el baile del aniversario del Club Recreo.
-¿Y cómo fue ese segundo vestido?
-Le hice uno muy original. Todavía no se usaba mucho la moda trapecio, un vestido muy ajustado adelante, ceñido por un cinturón de diez centímetros con hebilla cuadrada… un vestido que caía a media adelante a media pierna y atrás bien acampanado hasta el tobillo. Luego me contó que cuando ella estaba subiendo las escaleras del Club Recreo causó mucha sensación y a partir de esos dos sucesos consecutivos no paré nunca más.
-Y a los catorce años no le temblaba el pulso ante tanta responsabilidad: hacer un vestido para ser lucido en una fiesta importante…
-Como amaba y amo lo que hago, la responsabilidad no es una carga sino un deber. Y si bien tenía escuela primaria, siempre tuve la seguridad de preguntar y asesorarme con gente que sabía mucho y así fui aprendiendo este oficio que ya lo amaba, diría, desde la cuna.
-Es oportuno volver a los tiempos de vidrierista, porque se trata de un oficio que se ha perdido…
-Recuerdo que la figura de Papa Noel no estaba en mi época explotada comercialmente en las vidrieras. Entonces me propongo hacer un Papa Noel con un maniquí de hombres, que por otro lado Barato Argentino era la única tienda que tenía maniquí de hombres. Fue un suceso: Gualeguaychú fue a ver la vidriera. Al año siguiente, vuelvo a hacer el Papa Noel y alquilo, tenía quince años, el mateo que conducía Recalde que estaba en Luis N. Palma. En un jeep de la tienda llevamos a Papa Noel hasta el Hospital y lo subimos al mateo de Recalde y recorremos toda la calle 25 de Mayo saludando a la gente hasta llegar al centro. Fue una innovación total. Cuando hacía las presentaciones otoño-invierno o primavera-verano se hacían los sábados a la noche. Durante la semana eran los preparativos, con la vidriera tapada o cerrada para generar el misterio del descubrimiento. Unos días antes anunciábamos en EL ARGENTINO y en la Difusora Grecco que el sábado a las 8 de la noche se iba a descubrir la vidriera. Mire, no le exagero, pero eso era un acontecimiento social. No sólo venían los vecinos ciudad, sino también llegaban especialmente para ese momento desde Urdinarrain y Larroque. Se paraban en la vereda de enfrente de la tienda y yo corría las sábanas de la vidriera como una ceremonia. La presentación de la vidriera era un acontecimiento social.
-¿Cuándo se pierde esta costumbre?
-Es difícil decirlo con precisión. Pero fue a mediados de la década del ´80, cuando se comienzan a hacer esas vidrieras llenas de mercaderías, donde la abundancia no permite apreciar nada. Se mira sin ver. Pero la vidriera no se pierde en Gualeguaychú, sino en toda la Argentina.
-¿Y con el Carnaval como fue su relación?
-Apasionada. Todo surge en 1978. Viajo a Europa con mi señora por dos meses. En Francia voy a ver el Lido de París y tuve la sensación de haber visto todo. Al regreso se me ocurre pensar que sería lindo ver comparsas con muchas plumas y lentejuelas. Lo hablamos con Olga Silio, que tenía su negocio de moda frente al Edificio Guini y se suma el bioquímico Julián Majul, que en esos años era el presidente del Club Sirio Libanés… Así nace Kamarr y la dirigí durante once años maravillosos y plenos de libertad. Jamás firmé un contrato con el club y siempre fue muy bien tratado. Recuerdo esos años con mucho cariño. Pero me cansé, porque cuando todo el mundo está de vacaciones, yo estaba laburando como un burro. En 1997 ayuda a la comparsa Papelitos, porque se estaba por inaugurar el Corsódromo. La idea era colaborar dos horas por día durante una o dos semanas, y terminé trabajando 16 horas por días durante dos meses… y todo por amor al Carnaval. Luego de otro viaje por Europa, me proponen armar una comparsa, pese a mis negativas. Era la temporada 1998-1999 y me apuraron bien. El tema me surgió ayudando a mi nieto a resolver un rompecabezas que era la figura del Arca de Noé y así me inspiré para armar “Tierras de oportunidades”. Ese año salimos para ganar, pero en la segunda noche se quemó todo. Fue una fatalidad. No tuvimos tiempo de hacer el duelo, porque debíamos salir pese a todo… y Kamarr nos prestó carrozas de otras ediciones que la readaptamos. Y ahí dije: nunca más Carnaval.
-¿Y lo cumplió?
-No. Al año siguiente vienen de 25 de Mayo y me proponen dar un curso sobre el Carnaval… y la propuesta me tentó. Le enseño durante una semana y cuando termino el curso, los vecinos de 25 de Mayo no podían creer que habían armado un traje completo y listo para el Carnaval. Le dibujo una carpeta con un motivo que se la regalo para que armaran su propia comparsa. En el año viajo tres veces para ir supervisando los trabajos y ese año cambió la historia del Carnaval en 25 de Mayo. Y sin pensar o sin proponérmelo, me quedé diez años en ese Carnaval.
-También ha incursionado en la moda histórica…
-Sí. Todo comenzó con la jura de la Constitución Nacional en 1994 en el Palacio San José de Concepción del Uruguay. Allí organicé un desfile de moda rescatando los vestidos que se usaban en la época del general Justo José de Urquiza. Luego esa inspiración fue llevada a un encuentro de arpas en el Museo Dellio Panizza de Concepción del Uruguay, donde los arpistas tocaron ataviados de época, interpretando partituras de la época de Urquiza que se habían encontrado en el Palacio San José. Esa misma puesta la llevamos a un encuentro de Arpas a México y también lograron un gran suceso, porque era impactante.
-¿Y ahora prepara para el 8 de agosto un desfile de moda de 1810-1910-2010?
-Sí. Será en el Instituto Magnasco. Se trata de una colección de época. Comenzarán con los vestidos de 1810, donde prevalece el miriñaque y el jaquet. Luego se pasa a 1910, donde el vestido es simple, sin armazones, el traje de noche es de cola, no tan anchos sino más bien rectos y muchos sombreros y el esmoquin. Y finalizamos con el 2010, bien moderno y actual. La mujer siempre ha sido sensual para vestir, independientemente de la época y los atavíos. La moda siempre ha distinguido la figura femenina. No es casual que en 1910 se deje de usar el corsé, porque la mujer comienza a tener más libertad sobre su propio cuerpo e incluso cambia la forma de caminar; dado que el miriñaque implica un paso muy lento, un desplazamiento más calculado. Y en la actualidad la mujer, en términos generales, ha perdido la distinción en el andar… y caminan sin levantar la cabeza, sin elevar la mirada. Pero estoy seguro que siempre los pueblos vuelven a la elegancia, no al lujo sino a la belleza.
Por Nahuel Maciel (26/06/2010)
FUENTE: DIARIO EL ARGENTINO DE GUALEGUAYCHU
sábado, 18 de febrero de 2012
Apertura de O’Bahía en el Carnaval del País
Ante un corsódromo completo –de acuerdo a las ventas y reservas de ubicaciones ya concretadas- la comparsa O’Bahía será la encargada de inaugurar la séptima jornada del máximo espectáculo a cielo abierto de la República Argentina.
Hoy, a partir de las 22, y luego de la presentación del locutor oficial, Silvio Solari, los primeros integrantes del Club Pescadores pisarán la pasarela más famosa; a partir de ese momento, y por más de cinco horas, miles de turistas y gualeguaychuenses asistirán a una fiesta desplegada por casi mil personas.
O’Bahía presenta el tema “Golpe de suerte”. Allí se pone de resalto las tentaciones, debilidades y vicios en que cae una gran parte de nuestra sociedad, como el auge desenfrenado del juego, la especulación, la usura, la avaricia, el consumismo compulsivo.
El desarrollo del tema muestra “cómo, en procura de una satisfacción pasajera, muchos caen en lo contrario: la miseria, el hambre devorador, la desesperación. La ilusión pasajera de los juegos de azar, las apuestas a las acciones en la bolsa, el crédito bancario o parabancario, se derrumban de pronto y nos enfrentan a la cruda realidad”.
En segundo lugar desfilará la multicampeona Marí Marí del Club Central Entrerriano con el tema “Nun, guardián de las aguas”. Con sus plegarias iniciará, “gota a gota, el camino. Y allí nacerá, inocente en sus formas, clara, con su espíritu puro, la nueva era”, se explica. “Profunda en su mar.
Cardúmenes de vida, aluvión de colores y alegría. Diluvio de luz y abundancia. Pero allí estarán, el hombre y el tiempo, sumergidos en su ambición y desprecio, llevándola a la escasez y destrucción”. Para la gente de Marí Marí “sólo la conciencia y el respeto a su vida podrán salvarla para que nuevamente vuelva a su caudal de vida, a brotar en su pureza y espiritualidad, libre, a correr por las venas del mundo”.
Finalmente, irrumpirá en el circuito la también muchas veces ganadora del carnaval, Papelitos del Club Juventud Unida presentando el tema “Fogón de Murga”. Se muestra al espectador que “a ese viejo y hermoso corso barrial que ha quedado a un costado del corsódromo de Gualeguaychú y a todos los corsos populares que guardan en los fogones de sus murgas las originales características de nuestras celebraciones carnavalescas.
Una intención de que el carnaval "oficial" de nuestra ciudad, recuerde sus orígenes. La esencia de unidad e igualdad de esta antigua fiesta y su función social”. Afirman que “el carnaval popular ha irrumpido cíclicamente en nuestra realidad como una grotesca digresión del orden cotidiano que exorciza los pesares de nuestro vivir”.
Presencia de famosos
Como antesala a la mega fiesta que se vivirá mañana, estarán hoy en la fiesta figuras del espectáculo y periodistas, encargados de consagrar a la Reina del Carnaval edición 2012.
A último momento se informó a la Comisión Central la imposibilidad de asistir de los periodistas Sergio Lapegüe, el Rifle Varela y Sergio Hendler; la organización los reemplazó por el modisto Jorge Ibáñez, Marisa Andino y José Bianco, además de Anny Ventura que sí fue confirmada.
Además, dos jurados de la zona se sumarán al equipo que coronará a la nueva soberana.
Preparan una fiesta especial
Mañana, además de la tradicional elección de la Reina en el corsódromo, y teniendo en cuenta el feriado de carnaval, se preparó la Megafiesta que se extenderá hasta horas de la madrugada.
Yanito El Kozah manifestó a elDía que “habrá un contrapunto de batucadas, se elegirá la mejor cola carnavalera y el cuerpo masculino; también concursos de camisetas mojadas y la presencia de bandas en vivo”.
La atracción central estará dada con la actuación de Vilma Palma. Comentó que en distintas carpas diseminadas por el predio se harán presentes los DJS de Grupo Sarapura. Dance y pop, dominarán la escena musical.
Hoy, a partir de las 22, y luego de la presentación del locutor oficial, Silvio Solari, los primeros integrantes del Club Pescadores pisarán la pasarela más famosa; a partir de ese momento, y por más de cinco horas, miles de turistas y gualeguaychuenses asistirán a una fiesta desplegada por casi mil personas.
O’Bahía presenta el tema “Golpe de suerte”. Allí se pone de resalto las tentaciones, debilidades y vicios en que cae una gran parte de nuestra sociedad, como el auge desenfrenado del juego, la especulación, la usura, la avaricia, el consumismo compulsivo.
El desarrollo del tema muestra “cómo, en procura de una satisfacción pasajera, muchos caen en lo contrario: la miseria, el hambre devorador, la desesperación. La ilusión pasajera de los juegos de azar, las apuestas a las acciones en la bolsa, el crédito bancario o parabancario, se derrumban de pronto y nos enfrentan a la cruda realidad”.
En segundo lugar desfilará la multicampeona Marí Marí del Club Central Entrerriano con el tema “Nun, guardián de las aguas”. Con sus plegarias iniciará, “gota a gota, el camino. Y allí nacerá, inocente en sus formas, clara, con su espíritu puro, la nueva era”, se explica. “Profunda en su mar.
Cardúmenes de vida, aluvión de colores y alegría. Diluvio de luz y abundancia. Pero allí estarán, el hombre y el tiempo, sumergidos en su ambición y desprecio, llevándola a la escasez y destrucción”. Para la gente de Marí Marí “sólo la conciencia y el respeto a su vida podrán salvarla para que nuevamente vuelva a su caudal de vida, a brotar en su pureza y espiritualidad, libre, a correr por las venas del mundo”.
Finalmente, irrumpirá en el circuito la también muchas veces ganadora del carnaval, Papelitos del Club Juventud Unida presentando el tema “Fogón de Murga”. Se muestra al espectador que “a ese viejo y hermoso corso barrial que ha quedado a un costado del corsódromo de Gualeguaychú y a todos los corsos populares que guardan en los fogones de sus murgas las originales características de nuestras celebraciones carnavalescas.
Una intención de que el carnaval "oficial" de nuestra ciudad, recuerde sus orígenes. La esencia de unidad e igualdad de esta antigua fiesta y su función social”. Afirman que “el carnaval popular ha irrumpido cíclicamente en nuestra realidad como una grotesca digresión del orden cotidiano que exorciza los pesares de nuestro vivir”.
Presencia de famosos
Como antesala a la mega fiesta que se vivirá mañana, estarán hoy en la fiesta figuras del espectáculo y periodistas, encargados de consagrar a la Reina del Carnaval edición 2012.
A último momento se informó a la Comisión Central la imposibilidad de asistir de los periodistas Sergio Lapegüe, el Rifle Varela y Sergio Hendler; la organización los reemplazó por el modisto Jorge Ibáñez, Marisa Andino y José Bianco, además de Anny Ventura que sí fue confirmada.
Además, dos jurados de la zona se sumarán al equipo que coronará a la nueva soberana.
Preparan una fiesta especial
Mañana, además de la tradicional elección de la Reina en el corsódromo, y teniendo en cuenta el feriado de carnaval, se preparó la Megafiesta que se extenderá hasta horas de la madrugada.
Yanito El Kozah manifestó a elDía que “habrá un contrapunto de batucadas, se elegirá la mejor cola carnavalera y el cuerpo masculino; también concursos de camisetas mojadas y la presencia de bandas en vivo”.
La atracción central estará dada con la actuación de Vilma Palma. Comentó que en distintas carpas diseminadas por el predio se harán presentes los DJS de Grupo Sarapura. Dance y pop, dominarán la escena musical.
Comenzó el feriado de Carnaval y la ciudad recibe a miles de visitantes
Comenzó el fin de semana largo del feriado de Carnaval y en la ciudad ya se observa una gran cantidad de turistas.
A pesar de contar con un pronóstico poco alentador, que ayer por la tarde comenzó a dar las primeras señales con algunas lluvias, en la ciudad se observa un gran movimiento turístico y en la Terminal la llegada de colectivos con visitantes cargados de bolsos es una constante.
Según indicaron desde prensa municipal, “se esperan en Gualeguaychú más de 70 mil turistas”. En este marco, el intendente Juan José Bahillo añadió que “para el fin de semana, las empresas de ómnibus hicieron más de 120 refuerzos y la capacidad de reservas para alojamiento superó el 100 por ciento”.
Según los datos proporcionados por el Consejo Mixto Gualeguaychú Turismo, la ocupación de la primera quincena de febrero fue de 77 por ciento en hotelería y de 75.5 por cinto en parahotelería.
Desde ayer comenzó a verse en la ciudad una presencia masiva de visitantes. El año pasado llegaron el fin de semana de Carnaval unas 70 mil personas por lo que todas las expectativas de prestadores turísticos y comercios están puestas en este receso de cuatro días que, a pesar de la malas condiciones climáticas, ya comenzó a vivirse.
En materia turística la ciudad posee varios puntos de referencia que denotan el movimiento turístico. Dos de ellos son la Terminal y la Costanera.
En la tarde de ayer el movimiento en la Terminal de la ciudad era incesante. Turistas que llegaban cargados de bolsos y que aguardaban la llegada de remises fue una escena que se repitió hora tras hora y que en algunos momentos se potenció.
Algunos de los visitantes que llegaba ayer por la tarde a la ciudad del Carnaval del País tenían alojamiento reservado pero la gran mayoría, según pudo averiguar EL ARGENTINO, llegaban sin tener lugar reservado. Así lo indicó un grupo de jóvenes que llegaban con bolsos y carpas: “somos de San Justo y la verdad que no reservamos nada, pero vamos a acampar. Trajimos las carpas así que creemos que no vamos a tener problema para conseguir lugar”, indicaron despreocupadas las viajeras a las que seguramente se les habrá complicado un poco la situación debido a que la mayoría de los campings ya estaban cerrados. En la terminal lo que más se observó fue la llegada de grupos de amigos, algunas familias y muy pocas parejas, pero el movimiento en este punto fue incesante en la jornada de ayer y según los pasajes vendidos continuará siéndolo hoy.
Otra postal turística se observó en la Costanera Norte, donde ayer por la tarde y a pesar de la lluvia que comenzó a caer, miles de jóvenes se divertían en las playas, donde bailaban y disfrutaban de la tarde junto al río, ese mismo que hace una semana atrás dejó todo bajo agua.
Es importante destacar la gran labor de los prestadores y concesionarios turísticos que, en tan solo cuatro días, lograron poner a punto las playas y campings.
Las amenazas de lluvias
De los miles de turistas que eligieron la ciudad para este receso, un alto porcentaje pernota en campings, por lo que en el caso de que haya tormentas fuertes o abundantes lluvias la situación se podría complicar. Al respecto, el titular de Defensa Civil, Daniel Hernández, destacó que frente a este contexto “no hay muchas alternativas ya que se trata de miles de personas, pero siempre se tiene una alternativa prevista para este tipo de situaciones”. En este caso, se prevé utilizar los Galpones del Puerto donde en el caso de que se de un anegamiento en las zonas de carpas la gente podría resguardarse. En base a las investigaciones que se manejan desde Defensa Civil y, teniendo en cuenta que se trata de estimaciones, las lluvias que se prevé que caigan en estos días serían diurnas y no caería una gran cantidad de agua por lo que no debería ocasionar demasiados inconvenientes.
Fuente: Diario El Argentino de Gualeguaychu
A pesar de contar con un pronóstico poco alentador, que ayer por la tarde comenzó a dar las primeras señales con algunas lluvias, en la ciudad se observa un gran movimiento turístico y en la Terminal la llegada de colectivos con visitantes cargados de bolsos es una constante.
Según indicaron desde prensa municipal, “se esperan en Gualeguaychú más de 70 mil turistas”. En este marco, el intendente Juan José Bahillo añadió que “para el fin de semana, las empresas de ómnibus hicieron más de 120 refuerzos y la capacidad de reservas para alojamiento superó el 100 por ciento”.
Según los datos proporcionados por el Consejo Mixto Gualeguaychú Turismo, la ocupación de la primera quincena de febrero fue de 77 por ciento en hotelería y de 75.5 por cinto en parahotelería.
Desde ayer comenzó a verse en la ciudad una presencia masiva de visitantes. El año pasado llegaron el fin de semana de Carnaval unas 70 mil personas por lo que todas las expectativas de prestadores turísticos y comercios están puestas en este receso de cuatro días que, a pesar de la malas condiciones climáticas, ya comenzó a vivirse.
En materia turística la ciudad posee varios puntos de referencia que denotan el movimiento turístico. Dos de ellos son la Terminal y la Costanera.
En la tarde de ayer el movimiento en la Terminal de la ciudad era incesante. Turistas que llegaban cargados de bolsos y que aguardaban la llegada de remises fue una escena que se repitió hora tras hora y que en algunos momentos se potenció.
Algunos de los visitantes que llegaba ayer por la tarde a la ciudad del Carnaval del País tenían alojamiento reservado pero la gran mayoría, según pudo averiguar EL ARGENTINO, llegaban sin tener lugar reservado. Así lo indicó un grupo de jóvenes que llegaban con bolsos y carpas: “somos de San Justo y la verdad que no reservamos nada, pero vamos a acampar. Trajimos las carpas así que creemos que no vamos a tener problema para conseguir lugar”, indicaron despreocupadas las viajeras a las que seguramente se les habrá complicado un poco la situación debido a que la mayoría de los campings ya estaban cerrados. En la terminal lo que más se observó fue la llegada de grupos de amigos, algunas familias y muy pocas parejas, pero el movimiento en este punto fue incesante en la jornada de ayer y según los pasajes vendidos continuará siéndolo hoy.
Otra postal turística se observó en la Costanera Norte, donde ayer por la tarde y a pesar de la lluvia que comenzó a caer, miles de jóvenes se divertían en las playas, donde bailaban y disfrutaban de la tarde junto al río, ese mismo que hace una semana atrás dejó todo bajo agua.
Es importante destacar la gran labor de los prestadores y concesionarios turísticos que, en tan solo cuatro días, lograron poner a punto las playas y campings.
Las amenazas de lluvias
De los miles de turistas que eligieron la ciudad para este receso, un alto porcentaje pernota en campings, por lo que en el caso de que haya tormentas fuertes o abundantes lluvias la situación se podría complicar. Al respecto, el titular de Defensa Civil, Daniel Hernández, destacó que frente a este contexto “no hay muchas alternativas ya que se trata de miles de personas, pero siempre se tiene una alternativa prevista para este tipo de situaciones”. En este caso, se prevé utilizar los Galpones del Puerto donde en el caso de que se de un anegamiento en las zonas de carpas la gente podría resguardarse. En base a las investigaciones que se manejan desde Defensa Civil y, teniendo en cuenta que se trata de estimaciones, las lluvias que se prevé que caigan en estos días serían diurnas y no caería una gran cantidad de agua por lo que no debería ocasionar demasiados inconvenientes.
Fuente: Diario El Argentino de Gualeguaychu
viernes, 17 de febrero de 2012
Las playas volvieron a abrir sus puertas tras la creciente del río Gualeguaychú
Tras la importante creciente del río Gualeguaychú que alcanzó a los 3.80, la situación volvió a la normalidad y luego de unos días de intensa limpieza, las playas fueron reinauguradas.
Los camping y playas de la costa del Gualeguaychú comenzaron a trabajar normalmente y se preparan para recibir a los turistas que asistan para el fin de semana largo.
El empresario a cargo de Parador Uno, Juan Contreras, expresó a elDía que “estamos esperando muy ansiosos el fin de semana para intentar recuperar parte de las pérdidas que nos ocasionó este imprevisto que estaba fuera de los cálculos de todos los prestadores que hacemos servicio para los turistas”.
Respecto a las pérdidas sufridas, el empresario explicó que “son tres cosas las que influyen en las pérdidas: lo que se dejó de facturar por no haber tenido el emprendimiento abierto; lo que produce el agua cuando pasa todo por encima como nos pasó, más las que vamos descubriendo en este momento y por último, el dinero que debemos reinvertir para poner en condiciones las instalaciones”.
Además, aseguró que “son innumerables las pérdidas. En cuanto al monto, no tenemos hecho un cálculo pero es muy importante el capital que se nos ha destruido por la inundación”.
Por otra parte, Contreras se refirió a la reinversión que debieron hacer los privados luego de la creciente: “uno piensa en una inversión para toda la temporada, pero hora es una pérdida mayor porque debemos sumar dinero para ponerlo en marcha los tres fines de semana que quedan y no lo alcanzamos a desquitar”.
También se refirió al trabajo de limpieza de la playa. En este sentido, Contreras manifestó que “el encargado de Turismo propuso algunas cosas e ideas pero no tenemos algún aporte municipal para poner en órbita las playas”. De todos modos, opinó que entiende que “ellos también tienen sus problemas en los espacios verdes que tienen por rescatar, pero nosotros nos arreglamos como pudimos y con el capital humano que teníamos para poner las cosas en condiciones”.
Fumigaciones
Empleados municipales se encargaron de la fumigación en la zona del Balneario Samba la Playa, Parador Uno y Parque Unzué.
FUENTE: DIARIO EL DIA DE GUALEGUAYCHU
Los camping y playas de la costa del Gualeguaychú comenzaron a trabajar normalmente y se preparan para recibir a los turistas que asistan para el fin de semana largo.
El empresario a cargo de Parador Uno, Juan Contreras, expresó a elDía que “estamos esperando muy ansiosos el fin de semana para intentar recuperar parte de las pérdidas que nos ocasionó este imprevisto que estaba fuera de los cálculos de todos los prestadores que hacemos servicio para los turistas”.
Respecto a las pérdidas sufridas, el empresario explicó que “son tres cosas las que influyen en las pérdidas: lo que se dejó de facturar por no haber tenido el emprendimiento abierto; lo que produce el agua cuando pasa todo por encima como nos pasó, más las que vamos descubriendo en este momento y por último, el dinero que debemos reinvertir para poner en condiciones las instalaciones”.
Además, aseguró que “son innumerables las pérdidas. En cuanto al monto, no tenemos hecho un cálculo pero es muy importante el capital que se nos ha destruido por la inundación”.
Por otra parte, Contreras se refirió a la reinversión que debieron hacer los privados luego de la creciente: “uno piensa en una inversión para toda la temporada, pero hora es una pérdida mayor porque debemos sumar dinero para ponerlo en marcha los tres fines de semana que quedan y no lo alcanzamos a desquitar”.
También se refirió al trabajo de limpieza de la playa. En este sentido, Contreras manifestó que “el encargado de Turismo propuso algunas cosas e ideas pero no tenemos algún aporte municipal para poner en órbita las playas”. De todos modos, opinó que entiende que “ellos también tienen sus problemas en los espacios verdes que tienen por rescatar, pero nosotros nos arreglamos como pudimos y con el capital humano que teníamos para poner las cosas en condiciones”.
Fumigaciones
Empleados municipales se encargaron de la fumigación en la zona del Balneario Samba la Playa, Parador Uno y Parque Unzué.
FUENTE: DIARIO EL DIA DE GUALEGUAYCHU
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