martes, 22 de mayo de 2012

Otra reunión de la Comisión del Carnaval con entidades locales


La Comisión de Carnaval convocó ayer a todas las instituciones de la Ciudad y demás interesados, a la tercera reunión abierta a realizarse hoy a la hora 20:15 en el Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú, sito en 25 de Mayo 1008.


  Otra reunión de la Comisión del Carnaval con entidades locales

Las reuniones tienen como objetivo intercambiar opiniones en primera persona con actores protagónicos y analizar distintos aspectos que conduzcan a superar dificultades para un mejor rendimiento del mayor espectáculo y atractivo turístico de nuestra ciudad, que seguramente redundarán en beneficio de todos.
A través de una gacetilla de prensa, la Comisión del Carnaval informó que esta vez, a diferencia de las reuniones anteriores, se orientará el trabajo en comisiones y/o grupos a fin de avanzar en temas específicos. Los ejes a desarrollar serán Relaciones con la Comunidad; Publicidad y Promoción; Infraestructura del corsódromo; y Espectáculo.
En este marco se espera contar con la presencia de todos sin que nadie quede excluido de un ámbito que busca como único objetivo mejorar el rendimiento de nuestro carnaval en beneficio no solo de las entidades organizadoras sino también de la sociedad en su conjunto.
Fuente: Diario El Argentino 

domingo, 13 de mayo de 2012

“El tema del Carnaval es el escaso margen para semejante riesgo”



¿Es cierto que los clubes organizadores quedaron golpeados en sus presupuestos? ¿Cómo se explica esto con el ingreso masivo de turistas a la Capital del Carnaval, en el último verano? ¿Acaso la principal fiesta de la ciudad perdió viabilidad económica? Estas inquietudes afloraron en el diálogo que EL DIA mantuvo con el contador Diego Fernández Elgue, que lleva los números del Carnaval.
Por Marcelo Lorenzo
 - Hay versiones apocalípticas sobre el quebranto de los clubes organizadores del Carnaval. Por lo pronto, habría que explicar la siguiente paradoja: cómo es posible que mientras se diga que la última temporada turística de la ciudad ha sido exitosa, al Carnaval le ha ido mal.
Diego Fernández Elgue:- Efectivamente, la temporada turística para la ciudad fue buena, pero al espectáculo del carnaval no le ocurrió lo mismo. Básicamente hubo menos público, se vendieron menos entradas. Ahora bien, eso no significa que los clubes perdieran plata. En realidad, cubrieron sus costos y les quedó un pequeño margen. El tema del Carnaval es otro y más serio: es el escaso margen para semejante riesgo. Es un espectáculo a cielo abierto que está supeditado a las condiciones climáticas y a cualquier vaivén en la situación del país. Cualquier acontecimiento fortuito, de índole negativa, como un fin de semana lluvioso, le pega en forma directa. Al afectar la fiesta, afecta las finanzas de los clubes organizadores. Porque el Carnaval se desarrolla en unas pocas horas de un solo día de la semana. Si ese momento no es propicio, entonces sonó.
 - Usted menciona el factor climático como condicionante. ¿Impactó en el verano último?
- Entre otras circunstancias, jugó un rol importante. El estado del tiempo es fundamental. El 2011 fue una temporada exitosa, entre otras razones porque el cielo no complicó. Este año, de diez noches cinco fueron con buen tiempo y cinco con mal tiempo. Esto mató. No se necesita que llueva en el momento en que tiene lugar el evento. Basta con que el fin de semana se presente inestable, con posibilidad de lluvias, para que haya una retracción del público. Así como con la cuestión climática, durante su historia el Carnaval ha debido lidiar con otros eventos aleatorios, como el brote de cólera o los problemas en los obenques del puente Zárate-Brazo Largo. Cuando el espectáculo recibe uno de esos golpes, lo dejan muy herido, le causan grave perjuicio.
 - Técnicamente, hoy los clubes se ven imposibilitados de distribuir utilidades, porque sólo se cubrieron costos. ¿Esto es correcto?
- Los clubes pagaron todos sus gastos, cubrieron sus costos y les quedó algún peso. No nos olvidemos que los clubes viven prácticamente del Carnaval. Con el ingreso de la cuota y demás no pagan ni la luz. La fiesta es el medio de sustento de los clubes, prácticamente. Financia todas las actividades sociales y deportivas de cada institución. El otro costado del problema es que los costos del Carnaval, un espectáculo que se profesionaliza año a año, van creciendo enormemente. Imaginemos a un club al que le quedaron 4 millones de pesos, pero gastó 3 millones y pico en la comparsa. El excedente que tiene es de 700 u 800 mil pesos. Uno puede pensar que esto es un negocio brillante. Pero no lo es. Porque esa ecuación de desparrama con una noche de lluvia.
 - Se suma, además, el hecho de que hay que reinvertir para la próxima edición…
- Claro, por eso digo que es un enorme riesgo el que asumen los clubes. Y hay otro tema: para poder generar la actividad turística toda de Gualeguaychú en verano, se necesita una enorme promoción. Porque a la gente hay que traerla a la ciudad. ¿Cómo hacés para buscar ese público? La clave pasa por realizar un enorme esfuerzo de publicidad. Y ese esfuerzo lo hace solamente el Carnaval.
 La promoción descansa en la fiesta
- ¿No es que Gualeguaychú tiene una marca registrada, ya instalada en el mercado?
- Sí, pero año a año hay que hacer marketing porque el mercado turístico es muy volátil. El público, con todas las posibilidades de movilización que existen hoy, tiene opciones diversas en un verano. Puede ir a la costa, a Córdoba, al extranjero. Más allá del posicionamiento de la ciudad, hay que atraerlo en temporada (…) Este no es un espectáculo que se da en la calle Corrientes, donde al público está ahí. El carnaval se hace en Gualeguaychú, y por tanto hay que buscar al público que reside en las grandes ciudades (…) Es decir, hay que salir a vender Gualeguaychú, con todas las consecuencias que eso significa. Y eso recae en el Carnaval. De que acierte o se equivoque en esto, depende toda la actividad turística de Gualeguaychú. Por eso está bien lo que están haciendo los clubes organizadores de contactarse con la comunidad local. Porque ellos están muy solos en las decisiones fundamentales, pese a que lo que hacen repercute en todo el turismo de la ciudad.
 - Usted habla de costos en constante crecimiento. ¿En qué medida el valor de las entradas puede acompañar esa suba?
- Bueno, ahí hay un límite. Y esto está probado matemáticamente.
Hay una correlación directa entre el precio de la entrada y la cantidad de público al Carnaval. Uno puede decir: para cubrir los costos, entonces hay que aumentar el precio de las entradas. Pero esto tiene un techo, por encima del cual el ingreso del público se retrae. Y ahí está la paradoja. El público que viene a Gualeguaychú está atraído por la promoción que hizo el Carnaval. Pero resulta que no necesariamente esa gente paga la entrada para ver el espectáculo. Es decir es un turismo que, pese a ser atraído por la promoción del espectáculo y lo que genera, no lo beneficia directamente yendo al Corsódromo.
 - Si los ingresos no compensan los mayores costos estamos en problemas. Por otro lado, como usted bien dice, indexar el precio de la entrada tiene un límite…
- El que te da el juego de la oferta y la demanda (…)  Creo que es un cúmulo de cosas. Está el hecho de que éste es un espectáculo a cielo abierto. Si el clima no te acompaña en las 11 noches, eso te mata. Por otro lado, uno no puede cargarle todos los costos crecientes al público del Carnaval, a través de un valor exorbitante en la entrada. Algo que finalmente termina jugando en contra. Como se ve, es un tema complicado.
 - Si tuviese que definir el momento que atraviesa el Carnaval, ¿qué diría?
- Es un momento donde hay que pensar en el largo plazo. El Carnaval ha venido creciendo ininterrumpidamente todos los años. Pero los clubes vienen advirtiendo que la actividad turística de Gualeguaychú es carnaval-dependiente. En el sentido de que se descansa demasiado en las decisiones que toma el Carnaval. Lo que se necesita es una mayor interacción entre todos los sectores que se benefician de la fiesta. Porque estamos frente a una actividad que beneficia a todos, que reparte democráticamente los dividendos.
 - ¿Hay un problema en el escenario del espectáculo?
- Le falta inversión al circuito; por ejemplo un túnel para agilizar la circulación del público. No se ha hecho el mantenimiento necesario. El carnaval ha hecho inversiones muy importantes dentro del circuito. Ha puesto allí más de un millón trescientos mil dólares. Todo eso lo hacen los clubes. Las tribunas de cemento, los VIP, son todas inversiones cuantiosas que forman parte de las utilidades de los clubes. Eso contribuye al patrimonio público, porque son bienes para usufructo social. A veces no se ve el enorme esfuerzo financiero que eso le implica al Carnaval, a sus cuentas. Las tribunas no son de los clubes, aunque ellos las pagaron en gran medida.
 - ¿Cuál es el costo de una comparsa?
- No sabría decirlo. Porque cada club tiene su comparsa. Y cada club tiene su administración, sus particularidades. Las comisiones que dirigen las instituciones van cambiando. Probablemente algunas se manejen mejor que otras; unas sean más austeras que otras. Insisto en que la profesionalización del espectáculo conduce a mayores costos. Los insumos y la mano de obra se encarecen año a año. No nos olvidemos que ya los artistas del carnaval son profesionales, cotizados incluso fuera de Gualeguaychú.
 ¿Qué sería sin el Carnaval?
- Imaginemos un escenario hipotético de un Gualeguaychú sin Carnaval. ¿Qué pasaría con el turismo?
- Creo que se resentiría enormemente. Porque él es el motor del turismo de verano. Es la principal atracción. Aunque no vaya al espectáculo, más del 70% de la gente que arriba a la ciudad viene atraída por él. Nos consta la presencia de grupos de matrimonios algunos de cuyos miembros van a la fiesta, y otros no.
 - ¿Qué incidencia juega el sistema de precios? ¿No cree que los valores que se cobran son picantes?
- Es probable. Pero el turista percibe la totalidad. No sólo está el costo del Carnaval, sino de la ciudad globalmente considerada. Porque él come y se hospeda acá, toma el remis en la ciudad, aquí se estaciona, aquí consume. Hay que hablar, en este sentido, de un ‘costo Gualeguaychú’. ¿Se corresponde lo que paga con el servicio que espera obtener? (…) Es probable que estemos salados en nuestros costos internos. Y que haya un público que no acepte ese costo. Esto amerita una política concertada de todos los sectores vinculados al turismo.
 Lo que debe cambiar y lo que no
- Algunos hablan de promover un nuevo gerenciamiento del Carnaval. Llegan a proponer otra forma institucional para administrarlo. ¿Usted qué piensa?
- Ese es otro tema. El carnaval no puede ir hacia otra forma. Por una razón muy simple: en ese caso no podría sustentarse. El carnaval es informalidad.  ¿Por qué? Si fuera una entidad jurídica, por ejemplo una sociedad anónima, tendría que pagar el IVA y el 35 % del impuesto a las Ganancias, tendría que pagar los impuestos provinciales, los impuestos municipales, las cargas sociales y demás. Si ya tenemos los límites qué tenemos, ¿cómo pagaríamos todas estas cosas? Por tanto es imposible salir de la informalidad.
 - ¿De ahí la discusión que hubo no hace mucho con la AFIP por el IVA?
- Exactamente. El organismo recaudador decía: señores, el carnaval es un espectáculo tiene que pagar IVA. Lo que pudimos demostrar, en esa oportunidad, es que el carnaval era un espectáculo teatral, y por tanto le cabían las exenciones impositivas a este género. Un argumento de peso a nuestro favor fue que el Instituto Nacional del Teatro había  premiado como espectáculo teatral al carnaval de Puerto Iguazú en Misiones (…)
 - Con este cuadro de situación, en su opinión ¿qué cosas deberían cambiar?
- Es importante que la comunidad, y el resto de los actores turísticos, comprendan la fuerza económica del Carnaval, y en este sentido que interaccionen con los clubes para afrontar en forma conjunta los desafíos que plantea el turismo. Creo que tenemos que pensar en una política de turismo a largo plazo. El peor escenario es que cada uno haga su propio juego. Pero eso en desmedro del conjunto. El Carnaval, por ejemplo, podría por sí solo hacer la suya. Ante una situación de adversidad, y en la necesidad de sobrevivir, podría decidir bajar la calidad del espectáculo. ¡¿Pero esto en qué beneficiaría a la ciudad?! Si el espectáculo se achica, Gualeguaychú lo va a sentir.
 - Insinúa, entonces, que la solución del Carnaval no pasa por él exclusivamente.
- Lo que digo es que es importante dimensionar los efectos del espectáculo sobre el turismo en general. El Carnaval es un elefante, se mueve y puede hacer daño. La dirigencia de los clubes ha sido siempre consciente de esto. De ahí que siempre se interesó, al fijar la política de precios, en que se quedara más tiempo el público consumiendo en la ciudad. Hubo épocas en que el 50% del público se volvía a su ciudad en las noches pico. El carnaval hizo los esfuerzos necesarios para lograr que la gente se quedara. Antes el turismo de Gualeguaychú era de febrero. No era de enero. La gente iba a otro lado. Hace muchos años, gracias al carnaval, Gualeguaychú tiene turismo todo el verano.
- Durante la entrevista ha elogiado la posición de los clubes de convocar al resto de los actores sociales…
- Porque necesitamos fijar una política en conjunto. El turismo somos todos. Acá lo que falta es una gran interacción de todos, orientada a genera una gran cultura de turismo. Tenemos que ir hacia algo que nos sirva a todos (…) Hay que estar muy atentos al semillero de dirigentes. A los jóvenes que ocupan puestos relevantes en instituciones y organizaciones. Una de esas instituciones son los clubes. Es muy importante que esas instituciones se esmeren en formar dirigentes. Que se produzca un recambio generacional que sea beneficioso. El Carnaval, como otros emprendimientos de la ciudad, quedará en manos de nuevas comisiones, que deben estar preparadas para asumir las responsabilidades. Creo que éste es un tema crucial para el futuro.
- ¿Qué otro desafío visualiza?
- Creo que el futuro turístico de Gualeguaychú depende de la seguridad. Cuando la propiedad privada no es inviolable, por ejemplo, las posibilidades de desarrollo son nulas. Se viene todo abajo. En Gualeguaychú si no cuidamos eso, se pierde el turismo. Nadie va a querer disfrutar una ciudad donde prevalece la rapiña. Nada corre tanto a la gente como la perspectiva de la inseguridad.
Los números de la fiesta
El Carnaval, como espectáculo en sí, vendió 30 mil entradas menos que en 2011 (134 mil contra 161 mil entradas del verano anterior). Eso significó ingresos menores (de alrededor de 3 millones de pesos) para las arcas de los clubes. “Llovió durante cinco de las diez jornadas del carnaval”, según explicó el contador Diego Fernández Elgue.
A pesar de esta reducción, la última edición inyectó al circuito económico doméstico 149 millones de pesos. Este dinero surge de un cálculo sobre la conducta de consumo del turista del Carnaval, que combina montos y estadías.
Este verano el consumo en términos reales, descontada la inflación, fue menor al año pasado. Por persona, en promedio, fue de 372 pesos por día. Como sea, el gasto del turista del Carnaval viene creciendo en forma exponencial en los últimos años. En la crisis del 2002, por caso, fue de 23 pesos por persona y por día.
Una gran parte del público viene atraída por la televisión. Según el entrevistado, hay una estrecha relación entre la penetración del mensaje de ese medio y las entradas vendidas.
Por lo visto, en este verano la cobertura no fue la mejor. Este es otro de los motivos que explicaría la baja en las entradas. “El Carnaval le pone menos televisión, y tiene menos gente”, explicó.
Según las estadísticas, en tanto, este verano mejoró la permanencia de los turistas en la ciudad, que se ubicó en un promedio de entre uno y cinco días. Sólo el 25% del público que vino a ver el espectáculo se volvió la misma noche.
La mayoría de los turistas carnavaleros, como ocurre todos los años, proceden de Gran Buenos Aires y provincia de Buenos Aires. Allí se concentra el 50% del público.
Tradicionalmente seguía en el ranking Capital Federal. Pero la novedad es que Santa Fe y Córdoba, juntas, aportaron este verano más que Capital (16% de público contra 12%). “Estos cambios son producidos por el puente Victoria-Rosario”, explicó Fernández Elgue.

Fuente: Diario El Día de Gualeguaychu

martes, 8 de mayo de 2012

Se realizó anoche una nueva reunión de Comisión de Carnaval con instituciones


La Comisión del Carnaval se reunió anoche por segunda vez con representantes de asociaciones y entidades intermedias vinculadas al Carnaval del País.


En el encuentro que se realizó en el Centro de Defensa Comercial e Industrial Gualeguaychú se avanzó sobre todo en el eje de la infraestructura del Corsódromo y se acordó con los presentes la necesidad de comenzar a trabajar en un proyecto integral de diseño del predio, en el que también se evalúen posibles financiamientos.
Según se acordó el próximo encuentro se realizará el martes 22 de mayo. Allí se realizarán diferentes mesas de trabajo en las que se abordarán distintos ejes, entre ellos la infraestructura, la promoción y publicidad del Carnaval y temas relacionados al espectáculo en sí mismo (entradas, horarios, entre otros). 
Fuente: Diario El Argentino

lunes, 7 de mayo de 2012

Defender al Carnaval


 La Comisión de Carnaval ha implementado este año una serie de rondas de consultas para recepcionar críticas, ideas, propuestas y mejoras que permitan mejorar el espectáculo de manera integral.

Se trata de una actitud que merece ser valorada porque accede, en primer lugar, a consolidar la pertenencia del Carnaval a la comunidad más allá de las responsabilidades institucionales y organizativas que tienen los clubes y su Comisión.
En segundo lugar, es una experiencia que democratiza una actividad que es influyente para el conjunto del colectivo de Gualeguaychú, dado que el Carnaval de manera directa e indirecta es un factor clave para pensar y planificar el desarrollo turístico de la ciudad.
La amplia participación de las instituciones y entidades, de los medios de comunicación locales expresa el acompañamiento a este espíritu del que nadie debe permanecer indiferente.
Por otro lado, se trata de una práctica que revitaliza la mejor tradición de Gualeguaychú y que se vincula a la necesidad de tener al diálogo como una formidable herramienta para construir consensos, defender proyectos en común y fundamentalmente superar diferencias para pensar todos juntos qué es lo mejor para la sociedad.
En este marco, la actitud de los directivos de la Comisión del Carnaval también merece destacarse porque toman a cada una de las críticas como válidas, la analizan de manera responsable, no esquivan ninguna respuesta y tratan de sacar el mejor provecho de cada una de las perspectivas que se manifiestan. Es una tarea ardua pero fascinante como el mismo Carnaval: lograr una síntesis en medio del mar de la pluralidad.
Sería muy interesante que otros sectores tuvieran la misma actitud de apertura que la desplegada por la Comisión del Carnaval, justamente porque es esa grandeza la que permite crecer de manera armónica contemplando los intereses de los demás y no solamente ejerciendo una actitud sectorial o marcadamente egoísta como si el otro no importara.
El Carnaval del País es uno de los espectáculos más grande e importante en su rubro a nivel internacional y es, sin duda, el mayor atractivo que existe a cielo abierto a nivel nacional durante el verano.
Está claro que en materia turística no todo es carnaval… pero de la misma forma sin carnaval el turismo en la ciudad se encontraría demasiado debilitado para competir con otras plazas en la provincia y en la región.
Y así como es fácil visualizar su importancia estratégica para el desarrollo de la sociedad, no siempre se ha tenido la oportunidad de sumar perspectivas para mejorar su calidad. Por eso, la iniciativa que ha tomado la Comisión Directiva del Carnaval debe inscribirse en todo un ejemplo.
Cuando los mecanismos que se articulan tienen esta base elogiosa su resultado de calidad está garantizado. Lo frustrante es cuando prevalece el silencio o el encerrarse en sí mismos. Y al revés, la esperanza se fortalece cuando prevalecen las voces y la apertura.
Hace muy bien saber que toda la comunidad puede y tiene elementos para aportar al objetivo de mejorar su máxima fiesta turística. Con esta metodología, más allá de algunas circunstancias, el Carnaval se presenta con una solución de continuidad que permite visualizar un futuro de mayor grandeza en materia turística. Es de anhelar que otros sectores vinculados al turismo tengan la misma apertura y comprendan que el mundo debe girar en torno al interés general que no es otro que fortalecer a la comunidad.
Fuente: Editorial del Diario El Argentino de Gualeguaychu

Se realizará la segunda reunión de Comisión de Carnaval con instituciones intermedias


La segunda reunión abierta entre la Comisión de Carnaval y las instituciones y entidades intermedias vinculadas al Carnaval del País se realizará hoy. El objetivo es intercambiar opiniones e ideas tendientes a mejorar la mayor atracción de la ciudad.
Tras el primer encuentro que se llevó a cabo el lunes 16 de abril, la Comisión de Carnaval informó que este lunes, a las 20:15 en el Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú se realizara el segundo encuentro.
“El motivo de este encuentro, radica en la intención de la Comisión de mantener una charla coloquial, pero profunda, con las más importantes entidades de la ciudad, sobre distintos aspectos actuales y futuros del Carnaval y la problemática turística en su conjunto”, indica el informe de prensa.
De este modo, los organizadores de la máxima fiesta de la ciudad buscan intercambiar opiniones en primera persona con actores protagónicos, en virtud de visualizar y analizar distintos aspectos que conduzcan a superar dificultades para un mejor rendimiento del mayor espectáculo y atractivo turístico de la ciudad.
Además, se pretende buscar alternativas y variantes para el resto de la temporada, cuestiones que seguramente redundarán en beneficio de todos.
Cabe recordar que el primer encuentro contó con una importante concurrencia de representantes de entidades de la ciudad y allí se plantearon diferentes temas a trabajar, siendo algunos de ellos el precio de las entradas, si es acorde a la calidad del espectáculo y la necesidad de lograr una mejor sectorización del Corsódromo que permita a cada espectador disfrutar del espectáculo de acuerdo a sus necesidades.
Según se informó, de la segunda convocatoria participarán no solo las instituciones y asociaciones que lo hicieron en la primera, sino que además se cursaron nuevas invitaciones a entidades que no estuvieron presentes en esa primera oportunidad.
Esta apertura de la Comisión de Carnaval busca arribar a una síntesis en la pluralidad que genera el Carnaval y que está vinculada no sólo con el turismo y la temporada, sino también con los prestadores, el comercio, los servicios, la cultura, la infraestructura y el transporte, entre otros rubros que de manera directa e indirecta se nutren del mayor espectáculo a cielo abierto que existe en el país.
FUENTE: Diario el Argentino de Gualeguaychu

domingo, 29 de abril de 2012

Tribunas, baños, costos y situación de los trabajadores en pleno debate de Carnaval


apertura papelitosFinalizada la temporada de verano, dirigentes de clubes, integrantes y directores de las comparsas, opinaron sobre las falencias del espectáculo. Además, acercaron propuestas para superar las dificultades.
Por Rubén Skubij/ Mónica Farabello/ Carlos Riera / Guillermo Navarro

El costo del carnaval y la necesidad de presentar un buen espectáculo son puntos que están relacionados en el Carnaval del País. En los últimos años los valores se han disparado en un alto porcentaje y los ingresos a dicho espectáculo no constituyen grandes modificaciones.
Ese es el tema de debate que enfrentan los dirigentes de las cinco instituciones propietarias de comparsas.
José Peverelli desde muy chico fue incorporando su amor por el Club Pescadores; primero ayudando, luego colaborador y hoy ejerciendo la presidencia, además de delegado ante la comisión central.
jose peverelli
Afirmó a elDía que “el tema más sensible hoy en el carnaval es el costo, cómo armar una comparsa y montar una fiesta en la estructura del corsódromo. Todo está muy elevado para construirla y sacarla noche a noche en el circuito”.
Según su criterio “entre todos debemos encontrarle la vuelta, congelar los gastos, tratar de reducirlo y ver cómo optimizamos las variables”.
Acotó que año a año los costos “se elevan y mucho. En el noche a noche, O’Bahía le pagó a 195 personas incluyendo a artistas y trabajadores, rondando entre 70/80 mil pesos, esto es 800 mil pesos sólo para sacarla a la calle. A esto sumale el sonido general del corsódromo, Sadaic y otros puntos que abonamos entre las cinco entidades”.
Peverelli graficó el movimiento de dinero en la ciudad durante la temporada. “Se habla que del 8 al 11% de lo que ingresa queda para el carnaval. Supongamos que queden 180 millones de pesos en la ciudad, el 8 % es lo que generalmente recauda por todo concepto el espectáculo?
- ¿Ustedes consideran que ese gran porcentaje que viene es por el carnaval?
Creemos que el carnaval sirve más para la ciudad que para los organizadores, por supuesto que obtenemos en mayor o menor medida una ganancia por el esfuerzo que se hace en cada club; pero el mayor porcentaje de dinero, hablemos del 90 % es para la ciudad en general. El mayor negocio lo hace la ciudad.
“Migración de trabajadores”
En el ‘mundo carnaval’ está instalado “el trabajo atípico que se origina a su alrededor. Todos sabemos que si uno pierde al otro año no tiene trabajo para dar porque no hay nada que construir, esa es la realidad. Al no haber una obra a realizar no habrá realizadores”. Enfatizó que existe “una especie de migración de trabajadores de una comparsa a otra con la excepción de los que ganan. Sino desfilás ¿para qué vas a tomar más gente? No se puede reciclar mucho porque la temática y el nivel nos exige que hagamos todo nuevo”.
-¿Existe temor en las entidades por juicios laborales?
Ese es un tema que le va a cada club, por supuesto que estamos muy expuestos a los problemas laborales que pueden derivar en juicios. Pero no existe otra manera de realizar este evento.
Es imposible que se registre a tanta gente, sería bueno en el tiempo ver cómo se encuentra una manera más tranquilizadora para la dirigencia y a la vez también para la gente que trabaja. Hoy no tenemos esa solución.
- ¿Necesitan más apoyo por parte del municipio?
Creo que habría que ver en una charla en conjunto si logramos hacer cosas que mejoren lo que es la infraestructura del corsódromo y también conversar sobre la producción de las comparsas, lograr apoyos en algún porcentaje.
No significa con esto que la plata deba salir específicamente de la municipalidad. Ver una gestión que pueda hacer la municipalidad para avanzar sobre estos dos temas, más que nada sobre la infraestructura.

“Hay que ponerse en el lugar del espectador”
adrian butteri
El director de la comparsa Kamarr, Adrián Butteri, fue por años un referente de la comparsa Marí-Marí pero, principalmente, es un incansable trabajador del espectáculo. Ha estado ligado durante 12 años a las plumas y lentejuelas, por lo cual es una palabra autorizada para opinar sobre el caso.
“Creo que la mejor forma de solucionar las cosas es ponerse en el lugar del espectador y lo que le pasa en el ingreso”, sintetizó brevemente sobre el tema en cuestión y brindó su visión como espectador: “el espectáculo empieza tarde pero también hay que preguntarse por qué la gente ingresa tarde, porque he visto que la mayoría de la gente ingresa una hora después”.
 Al respecto opinó que “muchos le echan la culpa a la salida de la playa, al regreso a la ciudad, la verdad que habría que preguntarse por qué empieza tan tarde, además las promociones interfieren mucho, retrasan el ingreso del público e interfieren mucho, restándole al espectáculo”.
“Los intervalos publicitarios son muy largos, incluso le han metido condimentos de carnaval que no tendrían que estar porque es como que ya vas viendo lo mismo, es muy contaminante, creo que habría que buscarle otro lugar a la publicidad”, señaló el director de Kamarr.
Con respecto a la artística del espectáculo, Butteri indicó que “está muy bien” y repitió que como crítica principal se debería buscar una forma para que sea más dinámico, pero esto no debe confundirse con participativo porque “el espectáculo está hecho para todo el público, desde el que está en la primer fila hasta toda la tribuna, si hubiera interacción con la primer línea de sillas el que está en la última ubicación ve eso todo sucio y creo que no es justo, es como una obra teatral”.
Director de comparsa desde hace 10 años, Butteri señaló que el último carnaval sufrió la quita de una carroza. “Se le quiere buscar la vuelta para abaratar los costos pero para mí habría que buscar la forma de que venga más gente, no se debe perjudicar el producto, se debe tener convicción de lo que se tiene, es más, se debería evolucionar, no restar y creo que lo de la carroza a los músicos se notó mucho”, opinó.
“Con la inclusión del feriado de carnaval, otros carnavales han crecido y uno no  debe subestimar al resto, creo que lo más importante que nosotros tenemos aparte del vestuario son las carrozas, es lo que nos identifica del resto y por ello hay que cuidarlo, creo que se tocó y mal porque se notó”, agregó.
Una de las falencias que Butteri viene notando desde hace tiempo tiene que ver con la falta de personal capacitado para trabajar en los talleres, “no hay preparación, no se capacita y siempre está la misma gente, incluso hay personas que se van a otros carnavales porque tienen mejores propuestas”.
Butteri ha sido tentado en reiteradas oportunidades para trabajar en la meca del carnaval, en Río de Janeiro, pero aseguró que se queda en Gualeguaychú porque le encanta lo que hace en su ciudad, “me gusta mi creación”.
Volviendo al Carnaval del País, el diseñador observó que en Gualeguaychú “hay un techo y no se ambiciona más”. Agregó que el espectáculo debe crecer y eso se debe notar año tras año, “creo que lo que se presenta es muy bueno, no hay en la Argentina otro producto así, por eso primero hay que tener convicción de lo que uno tiene y tratar de vender lo mejor, yo creo que no se vende bien el carnaval”.
 “Los clubes tienen demasiado con generar el espectáculo y el municipio tendría que intervenir más en las instalaciones del corsódromo, esa es la parte más descuidada. El escenario no está acorde a lo que es el espectáculo, en todo sentido lo digo, desde la gastronomía, los sanitarios, la circulación en el corsódromo, las tribunas. Eso si que está estancado, es como que quedó en el tiempo y se nota bastante, entonces uno no puede ambicionar a que venga más público si uno no le da las instalaciones y las comodidades necesarias”, indicó.
Respecto a esto último, Butteri señaló a los accesos como una de las grandes falencias del corsódromo. “Si llueve un día antes, todos los caminos que no son de concreto, que son de tierra, se embarran y la gente queda empantanada, eso se gravísimo”. Además “buscaría espacios para la familia y para los grupos de jóvenes porque hay dos públicos bien seleccionados: la familia que no quiere estar con los grupos de adolescentes que se están divirtiendo de otra forma. Para mí tendrían que ofrecer distintos lugares en el corsódromo”, puntualizó.
“Todos deben involucrarse”
marcela faiad
Otra persona histórica del carnaval es Marcela Faiad. Durante años fue una de las coordinadoras de la comparsa Kamarr, pero desde el año pasado por cuestiones personales, se desvinculó de la comparsa y brinda su opinión desde otra perspectiva.
En principio, expresó estar de acuerdo con la iniciativa de la Comisión del Carnaval de abrir el juego y escuchar las opiniones de diferentes sectores de la ciudad, “es el momento adecuado para que se empiece a trabajar con vistas a la próxima temporada, por ello todos tienen que opinar e involucrarse con la Comisión, que me parece que venía trabajando muy sola con toda la responsabilidad a cuestas de lo que significa este espectáculo que cuando nos conviene es de todos y cuando no nos conviene solamente es de la Comisión del Carnaval”.
“A este espectáculo lo hacen estos cinco clubes que son los que invierten y que arriesgan, una noche de carnaval se presenta fea o el mal tiempo amenaza y el turista ya está en Gualeguaychú, los únicos perjudicados son los clubes”, manifestó la secretaria del Centro Cultural Sirio Libanés.
A diferencia de lo que opinó Butteri, Faiad no cree que la Municipalidad brinde poca ayuda y recordó que el corsódromo fue construido por el gobierno, “ellos participan aportando el escenario y eso es muy importante”.
“Muchos se llenan la boca de que es la fiesta nacional del Carnaval y todas las fiesta nacionales - llámese “La Vendimia” u otras similares - están subsidiadas. Tal es así, por ejemplo, en este último año, la mayoría de los contratos de las comparsas salieron por fuera de la ciudad y las contrataban los municipios, eso da la pauta de que los gobiernos están revalorizando sus carnavales y nosotros apenas recibimos una pequeña ayuda del gobierno provincial o del primer feriado de carnaval que hubo, esta es una fiesta nacional que no tiene ningún subsidio destinado a fortalecer el espectáculo”.
Si coincidió con Butteri con que “no hay que desmejorar el espectáculo, no estoy de acuerdo con que se haya quitado una carroza en la última edición ni reducido la cantidad de integrantes, me parece que esa fue una salida de emergencia de la Comisión del Carnaval para llegar con los costos que son grandísimos”.
Es optimista con esta convocatoria donde si “se involucran los actores privados y se involucra más el Estado tenemos que fortalecer el espectáculo, creo que esa es la clave, hay que nivelar para arriba”.
Todos podemos aportar algo, los hoteleros, los gastronómicos, la Municipalidad, el Gobierno Nacional, en un momento la Asociación de Hoteleros se encargó por ejemplo de costear todo lo que tenía que ver con el hospedaje de los jurados y eso ya es importante, porque son 10 noches donde vienen cinco jurados más sus acompañantes y si te ponés a ver en 10 noches es un número importante. El almuerzo, la cena de los jurados, la podrían hacer los gastronómicos, si les tocara una sola vez por un fin de semana en todo el verano a cada prestador que tiene un centro gastronómico no costaría nada y sería un gran aporte a la Comisión, porque directa o indirectamente el carnaval nos beneficia a todos”, aportó Faiad.
Respecto a la mano de obra calificada, esta mujer cree que “viene creciendo, cada vez tenemos mejores artistas, más profesionales, tenemos una materia prima que realmente me siento súper orgullosa de toda la gente que he visto trabajar en los talleres”
Pero advirtió que hay un tema preocupante y es que “se nos está yendo la mano de obra calificada a otros lugares, cuántos carnavales hay que se nutren de la mano de obra que nace en las comparsas de Gualeguaychú”.
Con respecto al espectáculo y la tarea de la Comisión de Carnaval, Faiad opinó que sería bueno que haya un gerenciamiento, “alguien que sea un gerente, que se dedique a eso y no directivos que en forma personal, dedican su tiempo cuando pueden y demasiado bien lo hacen porque, hoy por hoy, han posicionado el Carnaval de Gualeguaychú como el primer carnaval del país”.

“La Comisión tiene que entender que el Carnaval lo hacemos junto a los turistas”
Saul peinador
El estilista e integrante del Carnaval, Saúl Fernández se refirió a algunas falencias estructurales y particulares que observa del espectáculo. En su salón donde atiende a decenas de mujeres y hombres por día, dialogó con elDía y aseguró que su relación laboral con las comparsas “es durante los meses de Carnaval; es un vínculo transitorio debido a que trabajo de manera autónoma”.
Al respecto, explicó que comienza su trabajo en el salón, hace la base del peinado, y una vez en la comparsa y ya maquillado, culmina con el peinado de la reina. “Al finalizar el carnaval, me pagan por mi trabajo”, manifestó Saúl.
En cuando a los problemas estructurales que observa en el Carnaval, Saúl opinó que “hay tribunas que son un peligro, las que quedan de madera son un problema para los turistas y para la Comisión, porque quedan a la intemperie, al sol, bajo la lluvia y la madera se va resintiendo y esto se convierte en un problema en la seguridad de la gente porque no hay un mantenimiento de cuidado, no las pintan ni nada”.
Por otra parte, puntualizó en otras falencias que analiza como integrante de una comparsa. Aseguró que “particularmente no me gusta que el público pague una entrada bastante elevada para que no puedan sacarse una foto con el integrante”, y afirmó que “hay mucha gente que hace mucho esfuerzo durante el año y cuando llegan los meses de Carnaval la gente no puede ni acercarse, o cuando la policía los arrastra a quienes están en una actitud desubicada; creo que deberían sacar a esa gente por un costado de manera tranquila, porque si no ponen más violenta o irritable a la gente y a quienes estamos desfilando también nos afecta”.
Al respecto recordó que “en 2002, 2003 se armaron batallas campales que empezaron por este tipo de actitudes y después terminaron por largar perros que mordieron gente en pleno circuito, la policía montada en medio de la pasarela mientras desfilaba Marí Marí, realmente una situación espantosa”.

Baños, tribunas y previa
Con más de una década formando parte del espectáculo, Saúl es uno de los referentes del Carnaval. Asegura que “hay varios puntos que podemos mejorar por el integrante y por el público”.
“Mis amigos o familiares me han comentado, y yo mismo he visto la situación de los baños, porque sólo en la zona VIP hay baños de material y bien puestos. Los baños son una vergüenza; uno entra a orinar y sale descompuesto porque tenés que andar entre los charcos de orín y agua”, expresó el estilista.
Por otra parte, opinó que “el espectáculo es diferente según el lugar donde te ubiques; si estás en el VIP lo vas a disfrutar y divertirte, pero si estás en una tribuna alejado tal vez no llegues a apreciar las cosas de la misma manera porque además en esas partes de la pasarela nadie hace ningún show”.
Además, resaltó la necesidad de “respetar los horarios y ser un poco más organizados en ese sentido. Hay gente que ingresa a las 19 o 20 y el espectáculo no empieza hasta las 12 de la noche, o una de la mañana”.
Sugerencia a la Comisión del Carnaval
El estilista e integrante emitió una sugerencia a los integrantes de la Comisión Central del Carnaval, con el objetivo de mejorar ciertos aspectos del espectáculo: “que arreglen los baños y las tribunas; que respeten al integrante porque nosotros somos lo que ponemos el cuerpo para llevar los trajes y ellos son los que se llevan el dinero. Yo sólo cobro por mi trabajo, que es peinar a una sola persona, pero por mi participación en el Carnaval, no cobro un peso. Pedimos que se respeten los horarios porque muchas veces vamos muy temprano al club y terminamos saliendo muy tarde y todos tenemos derecho a ser vistos. Ha pasado en reiteradas oportunidades que las dos primeras comparsas tienen público, y la tercera pasa tan tarde que muchas personas se retiraron por el cansancio y por la molestia de estar esperando”.
Finalmente, Saúl pidió que se “respete la intimidad de la previa porque vemos que muchas personas que no tienen nada que ver con las comparsas se meten y molestan al integrante”.
En este sentido resaltó que “no entiendo si alguien los deja entrar o qué es lo que pasa con esta situación que es muy irregular”.
Por otra parte, opinó que “hay que entender que el carnaval no lo hacemos nosotros sino también el turismo”.
FRASE: “Los baños son una vergüenza; uno entra a orinar y sale descompuesto porque tenés que andar entre los charcos de orín y agua”. Saúl Fernández.
Martín Ayala: “El Carnaval se debiera gerenciar”
martin ayala
El artista visual, productor y director teatral, Martín Ayala, no estará al frente de ninguna comparsa en la próxima edición del Carnaval del País. Si bien negoció hasta hace pocos días con la dirigencia de Central Entrerriano para hacerse cargo de Marí Marí, por diferentes motivos decidió no involucrarse.
Dirigió cuatro comparsas, entre ellas la del club rojinegro (1999-2000), a Papelitos (2001 a 2003 y 2006 a 2007) y a O’ Bahía (2008 a 2010). Y en 2011 volvió a la pasarela del corsódromo como integrante de Marí Marí, comparsa en la que inició en 1991 su relación con el Carnaval del País como asistente de José Luis Gestro.
También asistió a Mario Martínez y realizó diferentes tareas en carrozas, espaldares, tocados y vestuario en general en Marí Marí y O’ Bahía.
Por su experiencia, Ayala ha visto de cerca el crecimiento del espectáculo. Ha vivido la transformación que significó para el Carnaval la inauguración del Corsódromo en el año 1997 y el lógico cambio de las comparsas, que tuvieron un salto cuanti y cualitativo.
Y como carnavalero de alma, aseguró que la máxima fiesta de la ciudad es “un espectáculo artístico fantástico, de una calidad sorprendente”, pero en cuanto a la organización “hay déficit, no se respetan los tiempo estipulados, se especula con la venta de entradas, la salida de las comparsas y hasta con el clima”.
En cuanto a la organización, Ayala considera acertado que la comisión abra el juego “y permita las críticas y opiniones de la sociedad”. Pero, destacó que “sería bueno sistematizar las propuestas y realizar un plan de desarrollo a corto, mediano y largo plazo”.
Por otra parte, se mostró seguro que “es el momento ideal” para “volver a las fuentes, porque fueron los vecinos y las entidades intermedias las que apoyaron el espectáculo y trabajaron durante años en forma gratuita y desinteresada”.
“No hay que olvidar los orígenes, los clubes no fueron los únicos que hicieron al espectáculo el mejor del país”, sentenció y agregó que “se deberían sentar todas las partes involucradas en la realización de las comparsas y el espectáculo para consensuar aspectos artísticos, de promoción y organización en general”.
“Hora de cambiar”
Al ser consultado sobre el trabajo de la Comisión del Carnaval, el ex director de Marí Marí, Papelitos y O’ Bahía destacó que “los dirigentes han hecho todo lo que ha estado a su alcance, pero es hora de cambiar y mejorar algunos aspectos”.
Propuso darle “una razón social a la Comisión de Carnaval que hoy como institución no existe, tener oficinas permanentes con empleados capacitados para dar información, aportar a la organización del evento”. Y en ese sentido aseguró que “se debería gerenciar el espectáculo, porque en Gualeguaychú hay muchas personas que podrían formar equipos de trabajo para mejorar la gestión del evento”.
Por otra parte, Martín Ayala calificó como “pobre y escasa, de muy mala calidad” a la promoción del espectáculo, y cuestionó que se la deje “en manos de productoras foráneas que desconocen el Carnaval y por lo tanto no saben qué mostrar y cómo, y desvirtúan la esencia del evento”.
Consideró además que debería hacerse “por convocatoria amplia ya que los clubes son entidades públicas que deben dar cuenta a la sociedad y a sus socios de cómo manejan el espectáculo, la organización, la promoción y los contratos”.
“Hay que mejorar la promoción y la imagen porque es de pésima calidad, mejorar afiches, lugares de presentación, invertir más en publicidad y definir públicos”, sentenció el artista, productor y director teatral.
En ese sentido, puntualizó que el Carnaval “debería tener más afluencia de público, para lo cual hay que mejorar la promoción, tener en claro a qué sectores se apunta y reorganizar espacios y fechas”.
Agregó además que el espectáculo “es muy largo y los espectadores van especulando con su venida” y remarcó que el mes de enero “esta de mas en el calendario y teniendo en cuenta el feriado de carnaval se debería concentrar mas los días”. También, señaló que se deberían saber las fechas de las próximas ediciones porque “eso es planificación estratégica”. “Que el público mayoritario que viene a Gualeguaychú pueda planificar sus vacaciones con anterioridad, definiendo en junio  o julio sus vacaciones de verano, y siempre el carnaval se promociona como muy temprano a fines de noviembre y eso no sirve”, precisó.
Defensa de los trabajadores
Asimismo, Ayala cuestionó a los clubes porque aseguró que “no se preocupan por sus trabajadores, sobre todo en los meses que las comparsas no trabajan y el 99% está en negro y cobra sueldos pobres para las tareas que realizan”.
“No se valora al trabajador en su totalidad”, dijo y apuntó que muchas personas se desempeñan “en condiciones insalubres, como muy poca higiene, sin los implementos necesarios sobre todo cuando se manipulan materiales tóxicos como pegamentos o pinturas”.
“Los trabajadores del carnaval están fuera de toda legalidad y carecen de los beneficios propios de cualquier trabajador en la República Argentina”, afirmó.
Un Carnaval con dos categorías
En otro orden de cosas, Martín Ayala dijo que deberían participar cuatro comparsas por edición y propuso realizar “una categoría B, como en fútbol, para permitir que otras instituciones presenten comparsas”.
“Es de público conocimiento que hay entidades deportivas que hace un tiempo vienen bregando por participar y se les niega ese derecho”, remarcó y agregó que “no se debe olvidar que muchas de ellas dieron origen a la comisión e hicieron sus aportes al espectáculo”.
En cuanto a la diagramación del espectáculo con dos categorías, explicó que “la que sale ganadora asciende, la que pierde en la categoría A desciende y participa en la B, lo que permitiría más fuentes de trabajo y que los talleres no se dispersen, ya que los clubes pierden trabajadores y dinero ya que en cada comparsa deben capacitar nuevas personas”. Además, “la ciudad se vería beneficiada con un evento turístico más”.

Fuente: Diario el Día de Gualeguaychu.