lunes, 7 de mayo de 2012

Defender al Carnaval


 La Comisión de Carnaval ha implementado este año una serie de rondas de consultas para recepcionar críticas, ideas, propuestas y mejoras que permitan mejorar el espectáculo de manera integral.

Se trata de una actitud que merece ser valorada porque accede, en primer lugar, a consolidar la pertenencia del Carnaval a la comunidad más allá de las responsabilidades institucionales y organizativas que tienen los clubes y su Comisión.
En segundo lugar, es una experiencia que democratiza una actividad que es influyente para el conjunto del colectivo de Gualeguaychú, dado que el Carnaval de manera directa e indirecta es un factor clave para pensar y planificar el desarrollo turístico de la ciudad.
La amplia participación de las instituciones y entidades, de los medios de comunicación locales expresa el acompañamiento a este espíritu del que nadie debe permanecer indiferente.
Por otro lado, se trata de una práctica que revitaliza la mejor tradición de Gualeguaychú y que se vincula a la necesidad de tener al diálogo como una formidable herramienta para construir consensos, defender proyectos en común y fundamentalmente superar diferencias para pensar todos juntos qué es lo mejor para la sociedad.
En este marco, la actitud de los directivos de la Comisión del Carnaval también merece destacarse porque toman a cada una de las críticas como válidas, la analizan de manera responsable, no esquivan ninguna respuesta y tratan de sacar el mejor provecho de cada una de las perspectivas que se manifiestan. Es una tarea ardua pero fascinante como el mismo Carnaval: lograr una síntesis en medio del mar de la pluralidad.
Sería muy interesante que otros sectores tuvieran la misma actitud de apertura que la desplegada por la Comisión del Carnaval, justamente porque es esa grandeza la que permite crecer de manera armónica contemplando los intereses de los demás y no solamente ejerciendo una actitud sectorial o marcadamente egoísta como si el otro no importara.
El Carnaval del País es uno de los espectáculos más grande e importante en su rubro a nivel internacional y es, sin duda, el mayor atractivo que existe a cielo abierto a nivel nacional durante el verano.
Está claro que en materia turística no todo es carnaval… pero de la misma forma sin carnaval el turismo en la ciudad se encontraría demasiado debilitado para competir con otras plazas en la provincia y en la región.
Y así como es fácil visualizar su importancia estratégica para el desarrollo de la sociedad, no siempre se ha tenido la oportunidad de sumar perspectivas para mejorar su calidad. Por eso, la iniciativa que ha tomado la Comisión Directiva del Carnaval debe inscribirse en todo un ejemplo.
Cuando los mecanismos que se articulan tienen esta base elogiosa su resultado de calidad está garantizado. Lo frustrante es cuando prevalece el silencio o el encerrarse en sí mismos. Y al revés, la esperanza se fortalece cuando prevalecen las voces y la apertura.
Hace muy bien saber que toda la comunidad puede y tiene elementos para aportar al objetivo de mejorar su máxima fiesta turística. Con esta metodología, más allá de algunas circunstancias, el Carnaval se presenta con una solución de continuidad que permite visualizar un futuro de mayor grandeza en materia turística. Es de anhelar que otros sectores vinculados al turismo tengan la misma apertura y comprendan que el mundo debe girar en torno al interés general que no es otro que fortalecer a la comunidad.
Fuente: Editorial del Diario El Argentino de Gualeguaychu

Se realizará la segunda reunión de Comisión de Carnaval con instituciones intermedias


La segunda reunión abierta entre la Comisión de Carnaval y las instituciones y entidades intermedias vinculadas al Carnaval del País se realizará hoy. El objetivo es intercambiar opiniones e ideas tendientes a mejorar la mayor atracción de la ciudad.
Tras el primer encuentro que se llevó a cabo el lunes 16 de abril, la Comisión de Carnaval informó que este lunes, a las 20:15 en el Centro de Defensa Comercial e Industrial de Gualeguaychú se realizara el segundo encuentro.
“El motivo de este encuentro, radica en la intención de la Comisión de mantener una charla coloquial, pero profunda, con las más importantes entidades de la ciudad, sobre distintos aspectos actuales y futuros del Carnaval y la problemática turística en su conjunto”, indica el informe de prensa.
De este modo, los organizadores de la máxima fiesta de la ciudad buscan intercambiar opiniones en primera persona con actores protagónicos, en virtud de visualizar y analizar distintos aspectos que conduzcan a superar dificultades para un mejor rendimiento del mayor espectáculo y atractivo turístico de la ciudad.
Además, se pretende buscar alternativas y variantes para el resto de la temporada, cuestiones que seguramente redundarán en beneficio de todos.
Cabe recordar que el primer encuentro contó con una importante concurrencia de representantes de entidades de la ciudad y allí se plantearon diferentes temas a trabajar, siendo algunos de ellos el precio de las entradas, si es acorde a la calidad del espectáculo y la necesidad de lograr una mejor sectorización del Corsódromo que permita a cada espectador disfrutar del espectáculo de acuerdo a sus necesidades.
Según se informó, de la segunda convocatoria participarán no solo las instituciones y asociaciones que lo hicieron en la primera, sino que además se cursaron nuevas invitaciones a entidades que no estuvieron presentes en esa primera oportunidad.
Esta apertura de la Comisión de Carnaval busca arribar a una síntesis en la pluralidad que genera el Carnaval y que está vinculada no sólo con el turismo y la temporada, sino también con los prestadores, el comercio, los servicios, la cultura, la infraestructura y el transporte, entre otros rubros que de manera directa e indirecta se nutren del mayor espectáculo a cielo abierto que existe en el país.
FUENTE: Diario el Argentino de Gualeguaychu

domingo, 29 de abril de 2012

Tribunas, baños, costos y situación de los trabajadores en pleno debate de Carnaval


apertura papelitosFinalizada la temporada de verano, dirigentes de clubes, integrantes y directores de las comparsas, opinaron sobre las falencias del espectáculo. Además, acercaron propuestas para superar las dificultades.
Por Rubén Skubij/ Mónica Farabello/ Carlos Riera / Guillermo Navarro

El costo del carnaval y la necesidad de presentar un buen espectáculo son puntos que están relacionados en el Carnaval del País. En los últimos años los valores se han disparado en un alto porcentaje y los ingresos a dicho espectáculo no constituyen grandes modificaciones.
Ese es el tema de debate que enfrentan los dirigentes de las cinco instituciones propietarias de comparsas.
José Peverelli desde muy chico fue incorporando su amor por el Club Pescadores; primero ayudando, luego colaborador y hoy ejerciendo la presidencia, además de delegado ante la comisión central.
jose peverelli
Afirmó a elDía que “el tema más sensible hoy en el carnaval es el costo, cómo armar una comparsa y montar una fiesta en la estructura del corsódromo. Todo está muy elevado para construirla y sacarla noche a noche en el circuito”.
Según su criterio “entre todos debemos encontrarle la vuelta, congelar los gastos, tratar de reducirlo y ver cómo optimizamos las variables”.
Acotó que año a año los costos “se elevan y mucho. En el noche a noche, O’Bahía le pagó a 195 personas incluyendo a artistas y trabajadores, rondando entre 70/80 mil pesos, esto es 800 mil pesos sólo para sacarla a la calle. A esto sumale el sonido general del corsódromo, Sadaic y otros puntos que abonamos entre las cinco entidades”.
Peverelli graficó el movimiento de dinero en la ciudad durante la temporada. “Se habla que del 8 al 11% de lo que ingresa queda para el carnaval. Supongamos que queden 180 millones de pesos en la ciudad, el 8 % es lo que generalmente recauda por todo concepto el espectáculo?
- ¿Ustedes consideran que ese gran porcentaje que viene es por el carnaval?
Creemos que el carnaval sirve más para la ciudad que para los organizadores, por supuesto que obtenemos en mayor o menor medida una ganancia por el esfuerzo que se hace en cada club; pero el mayor porcentaje de dinero, hablemos del 90 % es para la ciudad en general. El mayor negocio lo hace la ciudad.
“Migración de trabajadores”
En el ‘mundo carnaval’ está instalado “el trabajo atípico que se origina a su alrededor. Todos sabemos que si uno pierde al otro año no tiene trabajo para dar porque no hay nada que construir, esa es la realidad. Al no haber una obra a realizar no habrá realizadores”. Enfatizó que existe “una especie de migración de trabajadores de una comparsa a otra con la excepción de los que ganan. Sino desfilás ¿para qué vas a tomar más gente? No se puede reciclar mucho porque la temática y el nivel nos exige que hagamos todo nuevo”.
-¿Existe temor en las entidades por juicios laborales?
Ese es un tema que le va a cada club, por supuesto que estamos muy expuestos a los problemas laborales que pueden derivar en juicios. Pero no existe otra manera de realizar este evento.
Es imposible que se registre a tanta gente, sería bueno en el tiempo ver cómo se encuentra una manera más tranquilizadora para la dirigencia y a la vez también para la gente que trabaja. Hoy no tenemos esa solución.
- ¿Necesitan más apoyo por parte del municipio?
Creo que habría que ver en una charla en conjunto si logramos hacer cosas que mejoren lo que es la infraestructura del corsódromo y también conversar sobre la producción de las comparsas, lograr apoyos en algún porcentaje.
No significa con esto que la plata deba salir específicamente de la municipalidad. Ver una gestión que pueda hacer la municipalidad para avanzar sobre estos dos temas, más que nada sobre la infraestructura.

“Hay que ponerse en el lugar del espectador”
adrian butteri
El director de la comparsa Kamarr, Adrián Butteri, fue por años un referente de la comparsa Marí-Marí pero, principalmente, es un incansable trabajador del espectáculo. Ha estado ligado durante 12 años a las plumas y lentejuelas, por lo cual es una palabra autorizada para opinar sobre el caso.
“Creo que la mejor forma de solucionar las cosas es ponerse en el lugar del espectador y lo que le pasa en el ingreso”, sintetizó brevemente sobre el tema en cuestión y brindó su visión como espectador: “el espectáculo empieza tarde pero también hay que preguntarse por qué la gente ingresa tarde, porque he visto que la mayoría de la gente ingresa una hora después”.
 Al respecto opinó que “muchos le echan la culpa a la salida de la playa, al regreso a la ciudad, la verdad que habría que preguntarse por qué empieza tan tarde, además las promociones interfieren mucho, retrasan el ingreso del público e interfieren mucho, restándole al espectáculo”.
“Los intervalos publicitarios son muy largos, incluso le han metido condimentos de carnaval que no tendrían que estar porque es como que ya vas viendo lo mismo, es muy contaminante, creo que habría que buscarle otro lugar a la publicidad”, señaló el director de Kamarr.
Con respecto a la artística del espectáculo, Butteri indicó que “está muy bien” y repitió que como crítica principal se debería buscar una forma para que sea más dinámico, pero esto no debe confundirse con participativo porque “el espectáculo está hecho para todo el público, desde el que está en la primer fila hasta toda la tribuna, si hubiera interacción con la primer línea de sillas el que está en la última ubicación ve eso todo sucio y creo que no es justo, es como una obra teatral”.
Director de comparsa desde hace 10 años, Butteri señaló que el último carnaval sufrió la quita de una carroza. “Se le quiere buscar la vuelta para abaratar los costos pero para mí habría que buscar la forma de que venga más gente, no se debe perjudicar el producto, se debe tener convicción de lo que se tiene, es más, se debería evolucionar, no restar y creo que lo de la carroza a los músicos se notó mucho”, opinó.
“Con la inclusión del feriado de carnaval, otros carnavales han crecido y uno no  debe subestimar al resto, creo que lo más importante que nosotros tenemos aparte del vestuario son las carrozas, es lo que nos identifica del resto y por ello hay que cuidarlo, creo que se tocó y mal porque se notó”, agregó.
Una de las falencias que Butteri viene notando desde hace tiempo tiene que ver con la falta de personal capacitado para trabajar en los talleres, “no hay preparación, no se capacita y siempre está la misma gente, incluso hay personas que se van a otros carnavales porque tienen mejores propuestas”.
Butteri ha sido tentado en reiteradas oportunidades para trabajar en la meca del carnaval, en Río de Janeiro, pero aseguró que se queda en Gualeguaychú porque le encanta lo que hace en su ciudad, “me gusta mi creación”.
Volviendo al Carnaval del País, el diseñador observó que en Gualeguaychú “hay un techo y no se ambiciona más”. Agregó que el espectáculo debe crecer y eso se debe notar año tras año, “creo que lo que se presenta es muy bueno, no hay en la Argentina otro producto así, por eso primero hay que tener convicción de lo que uno tiene y tratar de vender lo mejor, yo creo que no se vende bien el carnaval”.
 “Los clubes tienen demasiado con generar el espectáculo y el municipio tendría que intervenir más en las instalaciones del corsódromo, esa es la parte más descuidada. El escenario no está acorde a lo que es el espectáculo, en todo sentido lo digo, desde la gastronomía, los sanitarios, la circulación en el corsódromo, las tribunas. Eso si que está estancado, es como que quedó en el tiempo y se nota bastante, entonces uno no puede ambicionar a que venga más público si uno no le da las instalaciones y las comodidades necesarias”, indicó.
Respecto a esto último, Butteri señaló a los accesos como una de las grandes falencias del corsódromo. “Si llueve un día antes, todos los caminos que no son de concreto, que son de tierra, se embarran y la gente queda empantanada, eso se gravísimo”. Además “buscaría espacios para la familia y para los grupos de jóvenes porque hay dos públicos bien seleccionados: la familia que no quiere estar con los grupos de adolescentes que se están divirtiendo de otra forma. Para mí tendrían que ofrecer distintos lugares en el corsódromo”, puntualizó.
“Todos deben involucrarse”
marcela faiad
Otra persona histórica del carnaval es Marcela Faiad. Durante años fue una de las coordinadoras de la comparsa Kamarr, pero desde el año pasado por cuestiones personales, se desvinculó de la comparsa y brinda su opinión desde otra perspectiva.
En principio, expresó estar de acuerdo con la iniciativa de la Comisión del Carnaval de abrir el juego y escuchar las opiniones de diferentes sectores de la ciudad, “es el momento adecuado para que se empiece a trabajar con vistas a la próxima temporada, por ello todos tienen que opinar e involucrarse con la Comisión, que me parece que venía trabajando muy sola con toda la responsabilidad a cuestas de lo que significa este espectáculo que cuando nos conviene es de todos y cuando no nos conviene solamente es de la Comisión del Carnaval”.
“A este espectáculo lo hacen estos cinco clubes que son los que invierten y que arriesgan, una noche de carnaval se presenta fea o el mal tiempo amenaza y el turista ya está en Gualeguaychú, los únicos perjudicados son los clubes”, manifestó la secretaria del Centro Cultural Sirio Libanés.
A diferencia de lo que opinó Butteri, Faiad no cree que la Municipalidad brinde poca ayuda y recordó que el corsódromo fue construido por el gobierno, “ellos participan aportando el escenario y eso es muy importante”.
“Muchos se llenan la boca de que es la fiesta nacional del Carnaval y todas las fiesta nacionales - llámese “La Vendimia” u otras similares - están subsidiadas. Tal es así, por ejemplo, en este último año, la mayoría de los contratos de las comparsas salieron por fuera de la ciudad y las contrataban los municipios, eso da la pauta de que los gobiernos están revalorizando sus carnavales y nosotros apenas recibimos una pequeña ayuda del gobierno provincial o del primer feriado de carnaval que hubo, esta es una fiesta nacional que no tiene ningún subsidio destinado a fortalecer el espectáculo”.
Si coincidió con Butteri con que “no hay que desmejorar el espectáculo, no estoy de acuerdo con que se haya quitado una carroza en la última edición ni reducido la cantidad de integrantes, me parece que esa fue una salida de emergencia de la Comisión del Carnaval para llegar con los costos que son grandísimos”.
Es optimista con esta convocatoria donde si “se involucran los actores privados y se involucra más el Estado tenemos que fortalecer el espectáculo, creo que esa es la clave, hay que nivelar para arriba”.
Todos podemos aportar algo, los hoteleros, los gastronómicos, la Municipalidad, el Gobierno Nacional, en un momento la Asociación de Hoteleros se encargó por ejemplo de costear todo lo que tenía que ver con el hospedaje de los jurados y eso ya es importante, porque son 10 noches donde vienen cinco jurados más sus acompañantes y si te ponés a ver en 10 noches es un número importante. El almuerzo, la cena de los jurados, la podrían hacer los gastronómicos, si les tocara una sola vez por un fin de semana en todo el verano a cada prestador que tiene un centro gastronómico no costaría nada y sería un gran aporte a la Comisión, porque directa o indirectamente el carnaval nos beneficia a todos”, aportó Faiad.
Respecto a la mano de obra calificada, esta mujer cree que “viene creciendo, cada vez tenemos mejores artistas, más profesionales, tenemos una materia prima que realmente me siento súper orgullosa de toda la gente que he visto trabajar en los talleres”
Pero advirtió que hay un tema preocupante y es que “se nos está yendo la mano de obra calificada a otros lugares, cuántos carnavales hay que se nutren de la mano de obra que nace en las comparsas de Gualeguaychú”.
Con respecto al espectáculo y la tarea de la Comisión de Carnaval, Faiad opinó que sería bueno que haya un gerenciamiento, “alguien que sea un gerente, que se dedique a eso y no directivos que en forma personal, dedican su tiempo cuando pueden y demasiado bien lo hacen porque, hoy por hoy, han posicionado el Carnaval de Gualeguaychú como el primer carnaval del país”.

“La Comisión tiene que entender que el Carnaval lo hacemos junto a los turistas”
Saul peinador
El estilista e integrante del Carnaval, Saúl Fernández se refirió a algunas falencias estructurales y particulares que observa del espectáculo. En su salón donde atiende a decenas de mujeres y hombres por día, dialogó con elDía y aseguró que su relación laboral con las comparsas “es durante los meses de Carnaval; es un vínculo transitorio debido a que trabajo de manera autónoma”.
Al respecto, explicó que comienza su trabajo en el salón, hace la base del peinado, y una vez en la comparsa y ya maquillado, culmina con el peinado de la reina. “Al finalizar el carnaval, me pagan por mi trabajo”, manifestó Saúl.
En cuando a los problemas estructurales que observa en el Carnaval, Saúl opinó que “hay tribunas que son un peligro, las que quedan de madera son un problema para los turistas y para la Comisión, porque quedan a la intemperie, al sol, bajo la lluvia y la madera se va resintiendo y esto se convierte en un problema en la seguridad de la gente porque no hay un mantenimiento de cuidado, no las pintan ni nada”.
Por otra parte, puntualizó en otras falencias que analiza como integrante de una comparsa. Aseguró que “particularmente no me gusta que el público pague una entrada bastante elevada para que no puedan sacarse una foto con el integrante”, y afirmó que “hay mucha gente que hace mucho esfuerzo durante el año y cuando llegan los meses de Carnaval la gente no puede ni acercarse, o cuando la policía los arrastra a quienes están en una actitud desubicada; creo que deberían sacar a esa gente por un costado de manera tranquila, porque si no ponen más violenta o irritable a la gente y a quienes estamos desfilando también nos afecta”.
Al respecto recordó que “en 2002, 2003 se armaron batallas campales que empezaron por este tipo de actitudes y después terminaron por largar perros que mordieron gente en pleno circuito, la policía montada en medio de la pasarela mientras desfilaba Marí Marí, realmente una situación espantosa”.

Baños, tribunas y previa
Con más de una década formando parte del espectáculo, Saúl es uno de los referentes del Carnaval. Asegura que “hay varios puntos que podemos mejorar por el integrante y por el público”.
“Mis amigos o familiares me han comentado, y yo mismo he visto la situación de los baños, porque sólo en la zona VIP hay baños de material y bien puestos. Los baños son una vergüenza; uno entra a orinar y sale descompuesto porque tenés que andar entre los charcos de orín y agua”, expresó el estilista.
Por otra parte, opinó que “el espectáculo es diferente según el lugar donde te ubiques; si estás en el VIP lo vas a disfrutar y divertirte, pero si estás en una tribuna alejado tal vez no llegues a apreciar las cosas de la misma manera porque además en esas partes de la pasarela nadie hace ningún show”.
Además, resaltó la necesidad de “respetar los horarios y ser un poco más organizados en ese sentido. Hay gente que ingresa a las 19 o 20 y el espectáculo no empieza hasta las 12 de la noche, o una de la mañana”.
Sugerencia a la Comisión del Carnaval
El estilista e integrante emitió una sugerencia a los integrantes de la Comisión Central del Carnaval, con el objetivo de mejorar ciertos aspectos del espectáculo: “que arreglen los baños y las tribunas; que respeten al integrante porque nosotros somos lo que ponemos el cuerpo para llevar los trajes y ellos son los que se llevan el dinero. Yo sólo cobro por mi trabajo, que es peinar a una sola persona, pero por mi participación en el Carnaval, no cobro un peso. Pedimos que se respeten los horarios porque muchas veces vamos muy temprano al club y terminamos saliendo muy tarde y todos tenemos derecho a ser vistos. Ha pasado en reiteradas oportunidades que las dos primeras comparsas tienen público, y la tercera pasa tan tarde que muchas personas se retiraron por el cansancio y por la molestia de estar esperando”.
Finalmente, Saúl pidió que se “respete la intimidad de la previa porque vemos que muchas personas que no tienen nada que ver con las comparsas se meten y molestan al integrante”.
En este sentido resaltó que “no entiendo si alguien los deja entrar o qué es lo que pasa con esta situación que es muy irregular”.
Por otra parte, opinó que “hay que entender que el carnaval no lo hacemos nosotros sino también el turismo”.
FRASE: “Los baños son una vergüenza; uno entra a orinar y sale descompuesto porque tenés que andar entre los charcos de orín y agua”. Saúl Fernández.
Martín Ayala: “El Carnaval se debiera gerenciar”
martin ayala
El artista visual, productor y director teatral, Martín Ayala, no estará al frente de ninguna comparsa en la próxima edición del Carnaval del País. Si bien negoció hasta hace pocos días con la dirigencia de Central Entrerriano para hacerse cargo de Marí Marí, por diferentes motivos decidió no involucrarse.
Dirigió cuatro comparsas, entre ellas la del club rojinegro (1999-2000), a Papelitos (2001 a 2003 y 2006 a 2007) y a O’ Bahía (2008 a 2010). Y en 2011 volvió a la pasarela del corsódromo como integrante de Marí Marí, comparsa en la que inició en 1991 su relación con el Carnaval del País como asistente de José Luis Gestro.
También asistió a Mario Martínez y realizó diferentes tareas en carrozas, espaldares, tocados y vestuario en general en Marí Marí y O’ Bahía.
Por su experiencia, Ayala ha visto de cerca el crecimiento del espectáculo. Ha vivido la transformación que significó para el Carnaval la inauguración del Corsódromo en el año 1997 y el lógico cambio de las comparsas, que tuvieron un salto cuanti y cualitativo.
Y como carnavalero de alma, aseguró que la máxima fiesta de la ciudad es “un espectáculo artístico fantástico, de una calidad sorprendente”, pero en cuanto a la organización “hay déficit, no se respetan los tiempo estipulados, se especula con la venta de entradas, la salida de las comparsas y hasta con el clima”.
En cuanto a la organización, Ayala considera acertado que la comisión abra el juego “y permita las críticas y opiniones de la sociedad”. Pero, destacó que “sería bueno sistematizar las propuestas y realizar un plan de desarrollo a corto, mediano y largo plazo”.
Por otra parte, se mostró seguro que “es el momento ideal” para “volver a las fuentes, porque fueron los vecinos y las entidades intermedias las que apoyaron el espectáculo y trabajaron durante años en forma gratuita y desinteresada”.
“No hay que olvidar los orígenes, los clubes no fueron los únicos que hicieron al espectáculo el mejor del país”, sentenció y agregó que “se deberían sentar todas las partes involucradas en la realización de las comparsas y el espectáculo para consensuar aspectos artísticos, de promoción y organización en general”.
“Hora de cambiar”
Al ser consultado sobre el trabajo de la Comisión del Carnaval, el ex director de Marí Marí, Papelitos y O’ Bahía destacó que “los dirigentes han hecho todo lo que ha estado a su alcance, pero es hora de cambiar y mejorar algunos aspectos”.
Propuso darle “una razón social a la Comisión de Carnaval que hoy como institución no existe, tener oficinas permanentes con empleados capacitados para dar información, aportar a la organización del evento”. Y en ese sentido aseguró que “se debería gerenciar el espectáculo, porque en Gualeguaychú hay muchas personas que podrían formar equipos de trabajo para mejorar la gestión del evento”.
Por otra parte, Martín Ayala calificó como “pobre y escasa, de muy mala calidad” a la promoción del espectáculo, y cuestionó que se la deje “en manos de productoras foráneas que desconocen el Carnaval y por lo tanto no saben qué mostrar y cómo, y desvirtúan la esencia del evento”.
Consideró además que debería hacerse “por convocatoria amplia ya que los clubes son entidades públicas que deben dar cuenta a la sociedad y a sus socios de cómo manejan el espectáculo, la organización, la promoción y los contratos”.
“Hay que mejorar la promoción y la imagen porque es de pésima calidad, mejorar afiches, lugares de presentación, invertir más en publicidad y definir públicos”, sentenció el artista, productor y director teatral.
En ese sentido, puntualizó que el Carnaval “debería tener más afluencia de público, para lo cual hay que mejorar la promoción, tener en claro a qué sectores se apunta y reorganizar espacios y fechas”.
Agregó además que el espectáculo “es muy largo y los espectadores van especulando con su venida” y remarcó que el mes de enero “esta de mas en el calendario y teniendo en cuenta el feriado de carnaval se debería concentrar mas los días”. También, señaló que se deberían saber las fechas de las próximas ediciones porque “eso es planificación estratégica”. “Que el público mayoritario que viene a Gualeguaychú pueda planificar sus vacaciones con anterioridad, definiendo en junio  o julio sus vacaciones de verano, y siempre el carnaval se promociona como muy temprano a fines de noviembre y eso no sirve”, precisó.
Defensa de los trabajadores
Asimismo, Ayala cuestionó a los clubes porque aseguró que “no se preocupan por sus trabajadores, sobre todo en los meses que las comparsas no trabajan y el 99% está en negro y cobra sueldos pobres para las tareas que realizan”.
“No se valora al trabajador en su totalidad”, dijo y apuntó que muchas personas se desempeñan “en condiciones insalubres, como muy poca higiene, sin los implementos necesarios sobre todo cuando se manipulan materiales tóxicos como pegamentos o pinturas”.
“Los trabajadores del carnaval están fuera de toda legalidad y carecen de los beneficios propios de cualquier trabajador en la República Argentina”, afirmó.
Un Carnaval con dos categorías
En otro orden de cosas, Martín Ayala dijo que deberían participar cuatro comparsas por edición y propuso realizar “una categoría B, como en fútbol, para permitir que otras instituciones presenten comparsas”.
“Es de público conocimiento que hay entidades deportivas que hace un tiempo vienen bregando por participar y se les niega ese derecho”, remarcó y agregó que “no se debe olvidar que muchas de ellas dieron origen a la comisión e hicieron sus aportes al espectáculo”.
En cuanto a la diagramación del espectáculo con dos categorías, explicó que “la que sale ganadora asciende, la que pierde en la categoría A desciende y participa en la B, lo que permitiría más fuentes de trabajo y que los talleres no se dispersen, ya que los clubes pierden trabajadores y dinero ya que en cada comparsa deben capacitar nuevas personas”. Además, “la ciudad se vería beneficiada con un evento turístico más”.

Fuente: Diario el Día de Gualeguaychu.

jueves, 19 de abril de 2012

Llega el programa Vivo en Argentina y el carnaval se prepara para bailar con Tinelli


vivo en arg

El viernes estará presente en Gualeguaychú el programa turístico de canal 7 “Vivo en Argentina”. Dos trabajadores del carnaval bailarán en un programa de Ideas del Sur. Litto Nebbia, tocará gratis el domingo 29 en la Costanera.
Gualeguaychú prepara para este año una intensa movida mediática para que todo el país conozca un poco más acerca de la ciudad del sur entrerriano, y por ello se ha convocado a los medios capitalinos a que publiciten los atractivos.
Por este motivo, el viernes estará presente en la zona portuaria un móvil del programa “Vivo en Argentina”, que se emite por canal 7 de lunes a viernes de 14 a 16. “Este es un programa turístico que recorre toda la Argentina, es algo muy interesante que esté en Gualeguaychú”, señaló con expectativa el presidente del Consejo Mixto de Turismo, Fabián Godoy.
El funcionario explicó que desde la producción del programa se habían contactado semanas atrás, e incluso, un productor llegó a Gualeguaychú con el fin de recorrer lugares para transmitir y se eligió el Paseo del Puerto por la vista que ofrece.
“Se trabajará sobre tres productos, la cocina típica que estará a su cargo Víctor Stelle (del restaurante Di Tulia) aunque no se sabe todavía cuál será el menú”, indicó Godoy y agregó que los restantes productos a resaltar son “el carnaval y una actividad náutica que estará a cargo de los chicos de Pura Vida, que pasearán al movilero por el río Gualeguaychú”.
Este es el show
“Estamos trabajando en una campaña de prensa intensa para Gualeguaychú y la llegada de canal 7 está inserta dentro de una planificación que tenemos”, manifestó el responsable del turismo en la ciudad.
Pero además de la visita de canal 7, Godoy confirmó las conversaciones existentes con la productora de Marcelo Tinelli. El productor de Ideas del Sur, Jorge “negrito” Luengo estuvo días atrás en Gualeguaychú informando sobre la temática del programa.
Dentro del programa que se emite los sábados por canal 13, habrá un nuevo segmento parecido a lo que se realizó años atrás con “Baila Argentina”, donde una ciudad de cada provincia preparaba una coreografía.
En esa oportunidad se eligió la ciudad de Colón como representante entrerriana y ahora será Gualeguaychú la favorecida, pero la temática es diferente. Para este año se eligió que una pareja de profesionales de algo típico de la provincia, baile representando a una institución.
El carnaval es algo por lo que es conocido Gualeguaychú en toda la Argentina y por ello una pareja de trabajadores (modistas, soldadores, carroceros, costureras) serán quienes participarán en el programa y representarán a la provincia.
Una coach de baile llegará a Gualeguaychú y elegirá a los participantes para posteriormente trabajar con ellos en el espacio cedido por Isys, de Silvana Ferrari. Luego se realizará una filmación sobre los atractivos de Gualeguaychú que se proyectarán cuando la pareja debute en el programa de Denise Dumas y José María Listorti.
Litto Nebbia para Todos
El reconocido cantautor, y uno de los pioneros del rock nacional, Litto Nebbia, estará presente en Gualeguaychú el próximo 29 de abril, tocando gratis para toda la ciudad. Como ese día también se realiza la Marcha al Puente Internacional, se decidió que el evento se realice a las 19 en el Paseo del Puerto.
Para este evento, también estarán presentes músicos que acompañaron a Luis Alberto Spinetta en su carrera y el grupo Magma, otra de las bandas históricas del rock nacional. “Será una presencia estelar en Gualeguaychú, todo esto organizado por el Ministerio de Cultura y Comunicación de la provincia de Entre Ríos, y con el acompañamiento de la Municipalidad”, aclaró Godoy.
Con respecto a esta visita, el presidente del Consejo Mixto explicó que “se están eligiendo distintos lugares de la provincia para estos espectáculos, con los artistas León Gieco, que tocó en Paraná días atrás en forma gratuita, y Litto Nebbia en Gualeguaychú”.
También informó que existen conversaciones para los próximos meses, donde podría llegar a Gualeguaychú el folclorista Raúl Barboza y el famoso bailarín Iñaki Urlezaga, todos traídos por el gobierno entrerriano.

Fuente: Diario el Día de Gualeguaychu

martes, 17 de abril de 2012

ENCUENTRO ENTRE COMISION DE CARNAVAL Y LA COMUNIDAD DE GCHÚ


Se realizó esta noche en el Centro de Defensa Comercial, la reunión convocada por la Comisión de Carnaval, con diferentes Instituciones de nuestra ciudad, Gremios y Medios de Comunicación Hubo un buen marco de público, y se le agradeció a la Comisión la invitación.
Primero se explicó el motivo de la convocatoria, que es el trabajar juntos, tanto desde el séctor público como privado para mejorar no solo la temporada alta sino también los meses fuera de estación Algunos de los temas que se plantearon fueron la falta de infraestructura en el corsódromo, el precio de la entrada, los precios de hoteles y restaurantes, la falta de otras actividades no relacionadas con el carnaval dentro y fuera de la temporada.
Vale destacar de este primer encuentro entre la Comunidad y la Comisión de Carnaval, las ideas aportadas por los concurrentes y la buena predisposición de ambas partes. Por eso se decidió seguir trabajando juntos, formando subcomisiones para poder hacer más facil la puesta en práctica de las ideas, y llamar a una nueva reunión el próximo 7 de Mayo a las 20,15 horas en el salón del Centro de Defensa Comercial.

Área de Prensa - Carnaval del País

viernes, 24 de febrero de 2012

Entrevista a Numa Frutos

Numa Leopoldo Frutos Chiama nació el 15 de noviembre de 1939 en Gualeguaychú, a media cuadra del Club Independiente. Hijo de Bernardo y Margarita Chiama, tiene cuatro hermanos (Carlos Héctor, Blanca Estela, Bernardo Cito y Jorge Ricardo).

La primaria la cursó hasta cuarto grado en la Escuela N° 1 “Rawson” y luego la terminará en el turno noche, dado que el mundo laboral lo asumió a su más temprana edad.
“Cuando iba a cuarto grado ingresé a la sastrería Casanova como aprendiz, sin cobrar un sueldo”, recuerda Numa Frutos aunque siempre insistirá que su primer antecedente laboral le viene de la cuna, aprendiendo a coser en la vieja máquina Singer de su madre.
“La sastrería Casanova estaba en 25 de Mayo, una cuadra antes de llegar al Hospital Centenario y su propietario era don Moisés Tito Casanova”.
La costura con la Singer y el Carnaval lo marcarán a lo largo de toda su vida y su talento y capacidad para innovar lo resaltan como artista.
En Europa conocerá el Lido de París y de ese emblemático teatro-cabaret de la Ciudad Luz, se traerá el brillo de las lentejuelas, los espejos y las plumas y el Carnaval de Gualeguaychú comenzará a tener otros bríos. Numa Frutos recibió a EL ARGENTINO en la tarde del miércoles y compartió casi una hora de recuerdos, donde prevalecieron sus inicios primero como vidrierista, luego como modisto, su pasión por el Carnaval y adelanta lo que vendrá.

-¿Dónde terminó la Escuela Primaria? 
-La inicié en la Rawson hasta cuarto grado y luego la completé en la Gervasio Méndez. Recuerdo a tres grandes maestros de aquellos años: Miguel Silvestrini, Chichizola y Queirolo, que era el director de la nocturna. Cuatro meses antes de terminar la primaria, ingreso a trabajar en Barato Argentino, la tienda que luego será Azcárate, más tarde Los Vascos y hoy es una zapatería. Trabajé en Barato Argentino y en Azcárate.

-¿Qué hacía en la tienda? 
-Era básicamente cadete. Ingresé gracias a la recomendación de don Roberto Grecco, quien era el dueño de la Difusora Grecco. Eran los años en que no existía la radio y esa Difusora nos mantenía, junto con los diarios, comunicados. Grecco era muy amigo de don Guzmán, el gerente de la tienda y así me recomendó. 

-¿Pero cómo conoció a Roberto Grecco siendo tan chico? 
-Antiguamente se acostumbraba que las parejas de novios salieran pero con una especie de “amo de compañía”. Y yo era quien acompañaba a quien luego sería la esposa de Grecco. Él hacía el sonido en los partidos de básquet del Club Neptunia y yo la acompañaba porque los padres no querían que fuera sola. Así don Roberto Grecco me recomienda para ingresar a Barato Argentino y además de cadete me ponen como ayudante del vidrierista. A los tres meses el vidrierista se retira de la firma y me llaman al escritorio y me ofrecen ese trabajo. De la sorpresa no respondo de inmediato y cuando salgo a la calle tengo la suerte de encontrarme en la vereda con Lía Poulie y Gerardo Pugliese, que trabajaban en la Difusora y al enterarse de lo que me ocurría, me dieron ánimo para que acepte. Yo recién cumplía los catorce años y ya era el responsable de armar la vidriera en Barato Argentino. El único antecedente que tenía era ir a las clases de la profesora Mabel Chaca de Pintos.

-Además desde muy pequeño ya manejaba la máquina Singer de su madre… 
-Sí. A los ocho años ya cosía. Venía el doctor Carlos Altuna, que era uno de los propietarios del Cometra, venía a casa porque mi madre le hacía las zaleas, que son las sábanas de tela doble que se coloca debajo de los pacientes para moverlos y proteger la ropa de cama. Muchas veces el doctor Altuna llegaba cerca del mediodía y mi madre estaba cocinando, entonces el propio doctor me hacía orillar una docena de saleas y dejaba el resto de lienzo para que a la tarde se las completara mi madre. Cuando yo le llevaba las que había confeccionado mi madre, el doctor Altuna me pagaba aparte la docena de zaleas que le hacía al mediodía para sacarlo del apuro. Así que mi primer sueldo lo cobro a los ochos años de edad y desde esos años no me levanté más de la máquina de coser.

-¿Y de la sastrería Casanova qué recuerda? 
-Tengo muchos recuerdos gratos. Estuve trabajando dos años y en ese tiempo aprendí a hacer la manga, a picar la solapa y los cuellos, a levantar los bajos de los pantalones. Moisés “Tito” Casanova tenía una hermana que le decíamos “Muchinga” y era muy capaz pero también muy exigente y de ella aprendí muchísimo.

-Si dejó cuarto grado de la primaria para ir a trabajar, todo indica que proviene de un hogar con muchas necesidades… 
-Sí, pero por eso mismo provengo de una familia que hacía un culto del trabajo. Mi padre ingresó a los 22 años al Molino Concepción, la firma de Pablo Rossi, y trabajó toda su vida hasta que jubiló. No obstante, mis padres me mandaban a dibujo y pintura a lo de Chaca de Pintos, cuya cuota también colaboraban las propinas que lográbamos haciendo mandados en el barrio. Mis padres eran muy conscientes que costear un estudio superior iba a ser muy, peor muy difícil y por eso nos inculcaron el aprender un oficio. Mi hermano mayor a los 17 años ya tenía un taller donde trabajaron mis otros hermanos. Gracias a la cultura del trabajo que heredamos de nuestros padres, aprendimos que el trabajo es honestidad, bienestar, dignidad.

-Antes era habitual que los hombres se hicieran un traje… un gusto que ahora se ha perdido por la industrialización… 
-Así es. Ingresé en la sastrería Casanovas y cuando me proponen continuar en ese oficio lo pienso varias veces. Recuerdo que a los catorce años le dije a mi madre que los hombres se hacen un traje que les dura muchos años y que ese oficio podía desaparecer o no tener tanta clientela con el correr del tiempo.
Y en mi poca experiencia de estar en la tienda Barato Argentino, había observado que las mujeres se compraban un vestido para cada ocasión, para cada fiesta o acontecimiento social o familiar de importancia.
Y como el dibujo me gustaba mucho, empecé a dibujar los vestidos en cartulinas. Había visto que en las grandes tiendas de Buenos Aires (La Piedad, Harrow, Gatti Chávez) ponían sobre el maniquí la tela prendida con alfileres y al lado el boceto de un diseño.
Y en Barato Argentino armaba el maniquí y al lado ponía el dibujo que había hecho en cartulina… las clientas entraban a la tienda para comprar el vestido. Pero no era un vestido, sino la tela. Entonces le vendían la tela y le regalaban los dibujos que yo hacía y que ponía al lado de cada maniquí. Un sábado llegué a mi casa bastante molesto, porque en esa semana habían regalado tres dibujos, que eran tres diseños de vestidos, y caí en la cuenta que estaba dibujando para que trabajen otros. Entonces me dije: sé coser y me gusta diseñar. Fue así que decidí ir a aprender corte y me enseñó una prima que era recibida en Buenos Aires y me dijo que para la primera clase trajera papel de molde. A la tarde, cuando abrió Ferrando que estaba frente a la tienda, compré los elementos que necesitaba y ese mismo día aprendí toda la moldería: el corpiño, la manga, la transferencia de la manga… en fin… todo. Ese día terminé como a las once de la noche. Mi prima me dice que para la próxima clase traiga más papel; pero le dije que no: que la próxima vez traería directamente tela. Y así fue como corté una camisa, que hasta el día de hoy la tiene guardada mi hermana y desde entonces comencé, a los catorce años, a coser y no paré más.

-A los catorce años se da cuenta que el hombre compra cada vez menos traje, pero la mujer necesita tener cada vez más nuevos vestidos… 
-Así es y fue un buen descubrimiento para mi edad, porque maduré y me desarrollé en el oficio de la costura. La mujer siempre se va a sentir desnuda, que no tiene qué ponerse aunque tenga el ropero lleno de ropa. Siempre sostengo que la mujer debe mirarse en el espejo, y debe ver y querer su imagen para saber que se vestirá para ella y para los demás.

-¿Y su primer vestido de importancia? 
-Ah… ese fue uno muy especial. Se hacía el baile de los Viajantes a nivel provincial y venían de todos lados, incluso desde Buenos Aires. En esos años no había salones en Gualeguaychú… y donde está el Club Racing eran unas barracas donde se depositaba el cereal. Se vacían esas barracas, los acondicionan y lo transforman en el salón para hacer la fiesta de los Viajantes. Se trataba de una fiesta muy importante porque iba a asistir toda Gualeguaychú. Una compañera mía, Aurora Delcausse, me confiesa que la habían invitado para concursar como Reina en esa fiesta y me pregunta qué podía comprarse. Entonces le sugerí que no comprara nada, que dejara que yo la vistiera. Le dibujé el vestido y le dije que iba a utilizar organza que era un género que no se compraba tanto pero eran bellísimas, de color rosado. Le hago a Aurora un vestido rosa acampanado, con los dos hombros completamente descubiertos, con dos campanas plato para la pollera y le elijo unas sandalias rosas con verdes, con un chal verde esmeralda. Y Aurora sale elegida Reina. Al lunes siguiente Teresita Rossi, hija del odontólogo Rossi, visita a mi madre porque era clienta de ella. Es más, Teresita me compraba todos los domingos a la salida de misa la entrada para ir al matiné del cine. Bueno, Teresita felicita a mi mamá por el vestido de Aurora y ahí se entera que lo había hecho yo y me encargó un vestido. Compró las telas, que la acompañé para que eligiera y me encargó un vestido porque tenía el baile del aniversario del Club Recreo.

-¿Y cómo fue ese segundo vestido? 
-Le hice uno muy original. Todavía no se usaba mucho la moda trapecio, un vestido muy ajustado adelante, ceñido por un cinturón de diez centímetros con hebilla cuadrada… un vestido que caía a media adelante a media pierna y atrás bien acampanado hasta el tobillo. Luego me contó que cuando ella estaba subiendo las escaleras del Club Recreo causó mucha sensación y a partir de esos dos sucesos consecutivos no paré nunca más.

-Y a los catorce años no le temblaba el pulso ante tanta responsabilidad: hacer un vestido para ser lucido en una fiesta importante… 
-Como amaba y amo lo que hago, la responsabilidad no es una carga sino un deber. Y si bien tenía escuela primaria, siempre tuve la seguridad de preguntar y asesorarme con gente que sabía mucho y así fui aprendiendo este oficio que ya lo amaba, diría, desde la cuna.


-Es oportuno volver a los tiempos de vidrierista, porque se trata de un oficio que se ha perdido… 
-Recuerdo que la figura de Papa Noel no estaba en mi época explotada comercialmente en las vidrieras. Entonces me propongo hacer un Papa Noel con un maniquí de hombres, que por otro lado Barato Argentino era la única tienda que tenía maniquí de hombres. Fue un suceso: Gualeguaychú fue a ver la vidriera. Al año siguiente, vuelvo a hacer el Papa Noel y alquilo, tenía quince años, el mateo que conducía Recalde que estaba en Luis N. Palma. En un jeep de la tienda llevamos a Papa Noel hasta el Hospital y lo subimos al mateo de Recalde y recorremos toda la calle 25 de Mayo saludando a la gente hasta llegar al centro. Fue una innovación total. Cuando hacía las presentaciones otoño-invierno o primavera-verano se hacían los sábados a la noche. Durante la semana eran los preparativos, con la vidriera tapada o cerrada para generar el misterio del descubrimiento. Unos días antes anunciábamos en EL ARGENTINO y en la Difusora Grecco que el sábado a las 8 de la noche se iba a descubrir la vidriera. Mire, no le exagero, pero eso era un acontecimiento social. No sólo venían los vecinos ciudad, sino también llegaban especialmente para ese momento desde Urdinarrain y Larroque. Se paraban en la vereda de enfrente de la tienda y yo corría las sábanas de la vidriera como una ceremonia. La presentación de la vidriera era un acontecimiento social.

-¿Cuándo se pierde esta costumbre? 
-Es difícil decirlo con precisión. Pero fue a mediados de la década del ´80, cuando se comienzan a hacer esas vidrieras llenas de mercaderías, donde la abundancia no permite apreciar nada. Se mira sin ver. Pero la vidriera no se pierde en Gualeguaychú, sino en toda la Argentina.

-¿Y con el Carnaval como fue su relación? 
-Apasionada. Todo surge en 1978. Viajo a Europa con mi señora por dos meses. En Francia voy a ver el Lido de París y tuve la sensación de haber visto todo. Al regreso se me ocurre pensar que sería lindo ver comparsas con muchas plumas y lentejuelas. Lo hablamos con Olga Silio, que tenía su negocio de moda frente al Edificio Guini y se suma el bioquímico Julián Majul, que en esos años era el presidente del Club Sirio Libanés… Así nace Kamarr y la dirigí durante once años maravillosos y plenos de libertad. Jamás firmé un contrato con el club y siempre fue muy bien tratado. Recuerdo esos años con mucho cariño. Pero me cansé, porque cuando todo el mundo está de vacaciones, yo estaba laburando como un burro. En 1997 ayuda a la comparsa Papelitos, porque se estaba por inaugurar el Corsódromo. La idea era colaborar dos horas por día durante una o dos semanas, y terminé trabajando 16 horas por días durante dos meses… y todo por amor al Carnaval. Luego de otro viaje por Europa, me proponen armar una comparsa, pese a mis negativas. Era la temporada 1998-1999 y me apuraron bien. El tema me surgió ayudando a mi nieto a resolver un rompecabezas que era la figura del Arca de Noé y así me inspiré para armar “Tierras de oportunidades”. Ese año salimos para ganar, pero en la segunda noche se quemó todo. Fue una fatalidad. No tuvimos tiempo de hacer el duelo, porque debíamos salir pese a todo… y Kamarr nos prestó carrozas de otras ediciones que la readaptamos. Y ahí dije: nunca más Carnaval.

-¿Y lo cumplió? 
-No. Al año siguiente vienen de 25 de Mayo y me proponen dar un curso sobre el Carnaval… y la propuesta me tentó. Le enseño durante una semana y cuando termino el curso, los vecinos de 25 de Mayo no podían creer que habían armado un traje completo y listo para el Carnaval. Le dibujo una carpeta con un motivo que se la regalo para que armaran su propia comparsa. En el año viajo tres veces para ir supervisando los trabajos y ese año cambió la historia del Carnaval en 25 de Mayo. Y sin pensar o sin proponérmelo, me quedé diez años en ese Carnaval.

-También ha incursionado en la moda histórica… 
-Sí. Todo comenzó con la jura de la Constitución Nacional en 1994 en el Palacio San José de Concepción del Uruguay. Allí organicé un desfile de moda rescatando los vestidos que se usaban en la época del general Justo José de Urquiza. Luego esa inspiración fue llevada a un encuentro de arpas en el Museo Dellio Panizza de Concepción del Uruguay, donde los arpistas tocaron ataviados de época, interpretando partituras de la época de Urquiza que se habían encontrado en el Palacio San José. Esa misma puesta la llevamos a un encuentro de Arpas a México y también lograron un gran suceso, porque era impactante.

-¿Y ahora prepara para el 8 de agosto un desfile de moda de 1810-1910-2010? 
-Sí. Será en el Instituto Magnasco. Se trata de una colección de época. Comenzarán con los vestidos de 1810, donde prevalece el miriñaque y el jaquet. Luego se pasa a 1910, donde el vestido es simple, sin armazones, el traje de noche es de cola, no tan anchos sino más bien rectos y muchos sombreros y el esmoquin. Y finalizamos con el 2010, bien moderno y actual. La mujer siempre ha sido sensual para vestir, independientemente de la época y los atavíos. La moda siempre ha distinguido la figura femenina. No es casual que en 1910 se deje de usar el corsé, porque la mujer comienza a tener más libertad sobre su propio cuerpo e incluso cambia la forma de caminar; dado que el miriñaque implica un paso muy lento, un desplazamiento más calculado. Y en la actualidad la mujer, en términos generales, ha perdido la distinción en el andar… y caminan sin levantar la cabeza, sin elevar la mirada. Pero estoy seguro que siempre los pueblos vuelven a la elegancia, no al lujo sino a la belleza.

 Por Nahuel Maciel (26/06/2010)
FUENTE: DIARIO EL ARGENTINO DE GUALEGUAYCHU